·8 min read·Uñas

Uñas frágiles: Causas y cómo fortalecerlas

Descubre las causas de las uñas frágiles en los pies y cómo fortalecerlas con cuidados profesionales y hábitos diarios. Los Ángeles, Chile.

Las uñas de los pies son un indicador silencioso del estado general de nuestra salud. Cuando se vuelven frágiles, se quiebran con facilidad o se descaman, muchas personas lo atribuyen al calzado o al paso del tiempo. Sin embargo, detrás de una uña frágil suele haber una causa concreta que merece atención. En este artículo exploramos por qué se debilitan las uñas de los pies, qué factores intervienen y qué pasos puedes seguir para fortalecerlas de manera efectiva.


¿Qué se entiende por uñas frágiles?

Las uñas frágiles, conocidas médicamente como onicosquicia cuando se descaman en capas, u onicorrexis cuando presentan grietas longitudinales, son estructuras que han perdido la cohesión y la resistencia necesarias para cumplir su función protectora. Se manifiestan de distintas formas:

  • Uñas que se parten o astillan con el mínimo esfuerzo.
  • Capas superficiales que se separan del cuerpo de la uña.
  • Bordes irregulares, afilados o deshilachados.
  • Uñas que no crecen más allá de cierta longitud sin romperse.
  • Superficie opaca, con surcos o textura rugosa.

Si reconoces alguna de estas señales, es recomendable evaluar el origen del problema antes de aplicar cualquier solución. Para entender mejor los cambios de textura en la lámina ungueal, puedes leer nuestro artículo sobre uñas con estrías, donde explicamos qué significan los distintos tipos de surcos y marcas.


Principales causas de las uñas frágiles en los pies

1. Deficiencias nutricionales

La queratina, proteína principal que compone la uña, requiere un suministro constante de nutrientes para sintetizarse correctamente. Las carencias más frecuentes asociadas a uñas débiles son:

  • Biotina (vitamina B7): su déficit es una de las causas más documentadas de fragilidad ungueal. Interviene directamente en la producción de queratina.
  • Hierro: la anemia ferropénica reduce el aporte de oxígeno a los tejidos periféricos, incluidas las uñas, lo que deteriora su estructura.
  • Zinc: fundamental para la división celular y la reparación del tejido ungueal.
  • Vitaminas C y E: actúan como antioxidantes que protegen la matriz de la uña del daño oxidativo.
  • Proteínas: una dieta baja en proteínas afecta directamente la síntesis de queratina.

Una dieta desequilibrada o ciertos estados fisiológicos como el embarazo, la menopausia o enfermedades gastrointestinales pueden dificultar la absorción de estos nutrientes, aun cuando se ingieren en cantidades adecuadas.

2. Humedad excesiva o deshidratación

Paradójicamente, tanto el exceso como la falta de humedad debilitan las uñas. La exposición prolongada al agua —como ocurre en profesiones relacionadas con la limpieza o la cocina— rompe los enlaces entre las capas de queratina. Por otro lado, la deshidratación crónica, agravada por ambientes secos o por el uso de calzado cerrado durante muchas horas, reseca la lámina ungueal y la vuelve quebradiza.

3. Hongos ungueales (onicomicosis)

La infección por hongos es una causa frecuente y subestimada de uñas débiles en los pies. El hongo destruye la queratina desde el interior de la lámina, produciendo uñas engrosadas, opacas, descoloridas y progresivamente más frágiles. Si la uña además presenta coloración amarillenta o marrón y aumento de grosor, te recomendamos leer nuestro artículo sobre uñas gruesas y amarillas, donde analizamos en detalle este tipo de alteraciones.

La onicomicosis requiere diagnóstico profesional y tratamiento específico; ningún fortalecedor cosmético puede resolver una infección activa.

4. Traumatismos repetitivos

El calzado inadecuado —especialmente el que es estrecho en la puntera o que ejerce presión sobre los dedos— genera microtraumatismos continuos en la uña. Esto ocurre también en personas que practican actividades deportivas de alto impacto, como correr o jugar fútbol. La uña responde a estos traumatismos debilitándose, separándose del lecho (onicolisis) o quebrándose.

5. Enfermedades sistémicas

Algunas patologías generales afectan la calidad de las uñas como parte de su cuadro clínico:

  • Hipotiroidismo: reduce la circulación periférica y el metabolismo celular, lo que se refleja en uñas secas y frágiles.
  • Psoriasis: puede comprometer la matriz ungueal y provocar alteraciones en su estructura.
  • Diabetes: dificulta la circulación y la respuesta inmune, haciendo a las uñas más vulnerables.
  • Artritis reumatoide: los cambios vasculares asociados repercuten en los tejidos periféricos.

En estos casos, el tratamiento de la uña siempre debe ir acompañado del manejo de la enfermedad de base.

6. Uso de productos químicos agresivos

Los esmaltes de larga duración, los quitaesmaltes con acetona y los adhesivos utilizados en uñas artificiales deterioran la lámina ungueal con el uso repetido. Este factor, aunque más común en las uñas de las manos, también puede afectar a quienes aplican estos productos en los pies con frecuencia.


Cómo fortalecer las uñas de los pies

Alimentación y suplementación

El primer paso para mejorar la resistencia de las uñas es revisar la alimentación. Incorporar alimentos ricos en biotina (huevo, nueces, legumbres), hierro (carnes magras, espinacas, lentejas), zinc (semillas de calabaza, mariscos) y proteínas de calidad genera un impacto visible en la salud ungueal a lo largo de semanas o meses.

En algunos casos, el médico o nutricionista puede indicar suplementación específica. Es importante no automedicarse, ya que el exceso de ciertas vitaminas también puede ser contraproducente.

Hidratación de la uña y la cutícula

Aplicar cremas o aceites emolientes en la zona de la cutícula y en el lecho ungueal ayuda a mantener la flexibilidad de la uña y previene el agrietamiento. Los aceites de argán, jojoba o vitamina E son opciones bien toleradas. Esta práctica es especialmente relevante en climas secos o durante los meses de invierno en zonas como la región del Biobío, donde las temperaturas bajas y la calefacción interior reducen la humedad ambiental.

Calzado adecuado

Usar calzado con suficiente espacio en la puntera y de materiales transpirables reduce los traumatismos mecánicos sobre las uñas. La horma del calzado debe permitir que los dedos descansen en posición natural, sin compresión lateral ni vertical.

Corte y limado correcto

Las uñas de los pies deben cortarse en línea recta, sin redondear los laterales, para evitar encarnaciones y roturas en los bordes. El limado debe realizarse siempre en una sola dirección, utilizando limas de grano fino, para no astillar la lámina. Profundizar en estos aspectos es parte fundamental del cuidado de uñas de los pies, donde encontrarás una guía detallada con todas las recomendaciones de higiene y mantenimiento.

Control de la humedad

Secar bien los pies después del baño, especialmente entre los dedos, reduce el riesgo de infecciones fúngicas y el ablandamiento excesivo de la lámina. En personas con tendencia a sudar mucho, el uso de polvos de talco o calcetines de fibras naturales contribuye a mantener un ambiente seco.

Tratamiento profesional de infecciones

Si existe sospecha de onicomicosis u otra patología, la atención podológica es indispensable. El podólogo puede tomar una muestra para confirmar el agente causal y aplicar o prescribir el tratamiento adecuado: lacas antimicóticas, tratamiento oral indicado por médico, fresado de la lámina o, en casos avanzados, avulsión parcial de la uña.

Fortalecedores ungueales

Existen productos específicos formulados para reforzar la queratina de la uña, algunos con biotina, calcio o proteínas hidrolizadas en su composición. Pueden ser un complemento útil en casos de uñas débiles sin causa patológica subyacente, pero no sustituyen el tratamiento médico cuando hay una infección o enfermedad de base.


Cuándo consultar a un podólogo

Existen situaciones en las que el cuidado en casa no es suficiente y es necesaria la valoración de un profesional:

  • Las uñas no mejoran tras varios meses de cuidados.
  • Hay cambios de color (amarillo, marrón, blanquecino) o de grosor.
  • Aparece dolor, inflamación o secreción en la zona periungueal.
  • La uña se separa del lecho o presenta deformidades.
  • Existe una enfermedad sistémica de base que pueda influir en el estado de las uñas.

En Los Ángeles y las localidades cercanas de la provincia del Biobío, muchas personas postergan la consulta por considerar que el problema es menor. Sin embargo, una uña frágil no tratada puede progresar hacia patologías más complejas, como infecciones secundarias o alteraciones permanentes en la matriz ungueal.


La importancia del diagnóstico diferencial

No todas las uñas frágiles tienen la misma causa, y el tratamiento varía significativamente según el origen del problema. Un podólogo evaluará la historia clínica del paciente, el aspecto macroscópico de la uña, el tipo de calzado que usa habitualmente y los antecedentes de salud general para orientar el diagnóstico. En algunos casos derivará al médico para completar el estudio con análisis de sangre u otras pruebas.

Aplicar un fortalecedor cosmético sobre una uña infectada por hongos, por ejemplo, no solo resulta ineficaz, sino que puede empeorar el cuadro al retardar el tratamiento adecuado.


Atención podológica en Los Ángeles, Chile

En nuestra clínica atendemos a pacientes de Los Ángeles y localidades de la provincia del Biobío con alteraciones ungueales de distinta naturaleza. Realizamos una valoración completa del estado de las uñas, identificamos la causa del problema y aplicamos el tratamiento más adecuado según cada caso, ya sea un fresado, una técnica de reconstrucción, el manejo de una encarnación o el seguimiento de una infección fúngica.

Si tus uñas se quiebran con frecuencia, presentan cambios en su textura o simplemente no logras fortalecerlas con los cuidados habituales, agenda una consulta y te orientaremos de forma personalizada. Conoce todos nuestros servicios podológicos disponibles en Los Ángeles.

El cuidado de las uñas no es un asunto estético menor: es parte del bienestar de tus pies y, por extensión, de tu calidad de vida y movilidad diaria.

¿Necesitas atención podológica?

Agenda tu hora hoy y cuida la salud de tus pies con profesionales