Tinea Unguium: Diferencias con Otros Hongos en las Uñas
Qué es la tinea unguium, cómo se diferencia de otros hongos en las uñas y cuándo consultar al podólogo. Diagnóstico profesional en Los Ángeles, Chile.
Las infecciones fúngicas de las uñas, conocidas genéricamente como onicomicosis, son una de las consultas más frecuentes en podología. Sin embargo, no todas las onicomicosis son iguales: existen diferentes tipos de hongos que pueden afectar la uña, y cada uno tiene características clínicas, pronóstico y tratamiento distintos. La tinea unguium es la forma más común de onicomicosis y está causada específicamente por hongos dermatofitos. En Podología Los Ángeles realizamos el diagnóstico diferencial para ofrecer el tratamiento más adecuado a cada caso.
Qué es la tinea unguium
La tinea unguium es una infección de la uña provocada por hongos dermatofitos, un grupo de hongos filamentosos que tienen la capacidad de digerir la queratina, la proteína principal que compone las uñas, la piel y el cabello. Los dermatofitos más frecuentemente implicados son:
- Trichophyton rubrum: responsable de aproximadamente el 70 por ciento de los casos. Es el dermatofito más prevalente a nivel mundial.
- Trichophyton mentagrophytes (ahora reclasificado como T. interdigitale): segundo en frecuencia, especialmente en infecciones de inicio superficial.
- Epidermophyton floccosum: menos común en uñas, más frecuente en piel.
Estos hongos se transmiten por contacto directo o indirecto (suelos de duchas, piscinas, toallas, calzado compartido) y requieren un ambiente húmedo y cálido para proliferar.
Presentaciones clínicas de la tinea unguium
Onicomicosis subungueal distal y lateral (OSDL)
Es la forma más frecuente. El hongo invade la uña desde el borde libre o los bordes laterales y avanza progresivamente hacia la base. Los signos característicos son:
- Coloración amarillenta o amarillo-parduzca que comienza en el extremo de la uña.
- Engrosamiento progresivo de la lámina ungueal.
- Acumulación de material queratinizado debajo de la uña (hiperqueratosis subungueal).
- Fragilidad y tendencia a la fragmentación.
- Separación de la uña del lecho ungueal (onicolisis).
Onicomicosis blanca superficial (OBS)
Causada principalmente por T. mentagrophytes. El hongo coloniza la superficie dorsal de la lámina ungueal sin penetrar en profundidad. Se manifiesta como:
- Manchas blancas opacas en la superficie de la uña.
- Textura rugosa y pulverulenta al rascar suavemente.
- La uña no se engrosa significativamente en las fases iniciales.
- Puede afectar una o varias uñas simultáneamente.
Onicomicosis subungueal proximal (OSP)
El hongo penetra por la zona proximal de la uña, cerca de la cutícula. Es la forma menos frecuente en personas inmunocompetentes y cuando aparece puede indicar una deficiencia inmunológica:
- Coloración blanquecina o amarillenta que comienza en la lúnula.
- Avanza hacia el borde libre progresivamente.
- La superficie de la uña se mantiene relativamente normal inicialmente.
Distrofia total
Es el estadio final de cualquiera de las formas anteriores si no reciben tratamiento. La uña está completamente engrosada, deformada, descolorida y puede desprenderse del lecho ungueal.
Otros hongos que afectan las uñas
Hongos no dermatofitos (mohos)
Ciertos mohos del ambiente pueden infectar las uñas, especialmente cuando existe un daño previo. Los más frecuentes son:
- Scopulariopsis brevicaulis: produce una coloración amarillo-parduzca similar a la tinea unguium, pero suele afectar una sola uña y responde mal a los antifúngicos convencionales.
- Fusarium spp.: puede causar infecciones en pacientes inmunodeprimidos y producir coloraciones blanquecinas o amarillentas.
- Aspergillus spp.: coloniza uñas previamente dañadas, generando coloración oscura o negruzca.
- Acremonium spp.: menos frecuente, produce cambios similares a los dermatofitos.
La principal diferencia con la tinea unguium es que los mohos no son queratolíticos primarios, es decir, no atacan la queratina sana. Generalmente necesitan una uña previamente debilitada por un traumatismo, una onicomicosis dermatofítica o una enfermedad ungueal preexistente para establecerse.
Levaduras (Candida spp.)
Las infecciones ungueales por Candida tienen un perfil diferente:
- Afectan más frecuentemente las uñas de las manos que las de los pies.
- Se asocian a humedad crónica y contacto frecuente con agua.
- Producen inflamación del pliegue ungueal (paroniquia) con enrojecimiento, hinchazón y dolor alrededor de la cutícula.
- La uña puede presentar ondulaciones transversales y coloración verdosa si se sobreinfecta con Pseudomonas.
- En los pies, la candidiasis ungueal es más rara y suele aparecer en pacientes inmunodeprimidos o diabéticos.
Para conocer más sobre la infección por Pseudomonas, que puede confundirse con Candida, lee nuestro artículo sobre infección por Pseudomonas en uñas.
Cómo diferenciar los distintos tipos
Por la presentación clínica
| Característica | Tinea unguium | Mohos | Candida | |---|---|---|---| | Localización principal | Pies | Pies | Manos | | Inicio | Distal/lateral | Variable | Proximal (paroniquia) | | Color | Amarillo-pardo | Variable | Verdoso/marrón | | Engrosamiento | Frecuente | Variable | Moderado | | Paroniquia | Rara | Rara | Frecuente | | Número de uñas | Múltiples | Una o pocas | Variable |
Por el diagnóstico de laboratorio
La identificación precisa del hongo responsable requiere pruebas de laboratorio:
- Examen directo con KOH: permite visualizar hifas fúngicas al microscopio. Confirma la presencia de hongos pero no identifica la especie.
- Cultivo micológico: el estándar de oro para identificar el hongo. Requiere entre dos y cuatro semanas para obtener resultados.
- Biopsia ungueal con tinción PAS: útil cuando el cultivo es negativo pero la sospecha clínica es alta.
En Podología Los Ángeles podemos tomar muestras de la uña afectada y derivarlas al laboratorio para un diagnóstico preciso antes de iniciar el tratamiento.
Por qué importa el diagnóstico diferencial
Identificar correctamente el tipo de hongo es fundamental porque:
- Los antifúngicos sistémicos (terbinafina, itraconazol) son altamente eficaces contra dermatofitos pero tienen eficacia limitada contra mohos y Candida.
- Los mohos pueden requerir tratamientos específicos o incluso la extirpación parcial de la uña.
- Las infecciones por Candida responden mejor a azoles que a terbinafina.
- Tratar una onicomicosis por mohos con antifúngicos para dermatofitos resulta en fracaso terapéutico y frustración del paciente.
- Algunas condiciones no fúngicas (psoriasis ungueal, liquen plano, traumatismo crónico) pueden simular una onicomicosis y no requieren antifúngicos.
Tratamiento de la tinea unguium
Tratamiento tópico
Indicado en casos leves con afectación menor al 50 por ciento de la lámina y sin compromiso de la matriz:
- Lacas ungueales con amorolfina o ciclopirox, aplicadas una o dos veces por semana durante seis a doce meses.
- Soluciones de terbinafina al uno por ciento.
- Desbridamiento mecánico periódico en consulta podológica para reducir la masa fúngica.
Tratamiento sistémico
Necesario en infecciones extensas, con compromiso de la matriz o resistentes al tratamiento tópico:
- Terbinafina oral durante tres a seis meses.
- Itraconazol en pauta continua o pulsada.
- Requiere prescripción y seguimiento médico con control de función hepática.
Tratamiento combinado
La combinación de tratamiento tópico y sistémico, junto con el desbridamiento podológico regular, ofrece las mejores tasas de curación. Puedes conocer más sobre las opciones de tratamiento en nuestro artículo sobre tratamiento de uñas con hongos.
Prevención
- Mantener los pies secos y ventilados.
- Usar sandalias en duchas públicas y piscinas.
- No compartir cortaúñas, limas ni calzado.
- Cambiar calcetines diariamente y optar por materiales que evacúen la humedad.
- Tratar el pie de atleta oportunamente, ya que es la puerta de entrada más común para la tinea unguium.
- Acudir al podólogo ante el primer signo de cambio en las uñas.
Diagnóstico profesional en Los Ángeles, Chile
En Podología Los Ángeles contamos con la experiencia para realizar el diagnóstico diferencial de las onicomicosis y orientar el tratamiento correcto desde el inicio. Si llevas tiempo con cambios en tus uñas que no mejoran, o si un tratamiento previo ha fracasado, una evaluación profesional puede identificar el tipo de hongo responsable y ajustar la estrategia terapéutica para lograr resultados efectivos.