·9 min read·Uñas

Onicolisis: Cuando la uña se despega del lecho ungueal

Todo sobre la onicolisis: causas del desprendimiento de uña, diagnóstico y tratamiento podológico profesional en Los Ángeles, Chile.

La onicolisis es una de las alteraciones ungueales más frecuentes en la consulta podológica, y sin embargo, es también una de las más subestimadas por quienes la padecen. Muchas personas notan que su uña comienza a separarse del dedo sin dolor aparente y lo atribuyen a un golpe olvidado o a un corte mal hecho. La realidad es que detrás de ese desprendimiento puede haber causas muy diversas que requieren una evaluación profesional.

En este artículo explicamos qué es la onicolisis, por qué ocurre, cómo se distingue de otras patologías ungueales y cuál es el enfoque de tratamiento más adecuado según cada caso.

Qué es la onicolisis

La onicolisis es la separación parcial o total de la lámina ungueal —la uña propiamente dicha— del lecho ungueal, que es el tejido rosado sobre el que descansa. Esta separación comienza generalmente desde el borde libre de la uña y avanza hacia la raíz, aunque en algunos casos puede iniciarse en los bordes laterales.

El espacio que queda entre la uña y el lecho se llena de aire, lo que le da a la zona afectada ese color blanquecino, grisáceo o amarillento tan característico. Esta cavidad también puede acumular suciedad, queratina y, en condiciones de humedad, microorganismos como hongos o bacterias.

La onicolisis no es una enfermedad en sí misma, sino un signo clínico que puede ser manifestación de múltiples causas subyacentes. Por eso, identificar el origen exacto es el primer paso para tratarla correctamente.

Causas más frecuentes

Traumatismos repetidos o agudos

El traumatismo es una de las causas más comunes de onicolisis, especialmente en los pies. El uso de calzado inadecuado —demasiado estrecho, demasiado corto o con puntera rígida— genera una presión constante sobre las uñas, en particular sobre el primer dedo. Con el tiempo, esa fricción acaba desprendiendo la lámina del lecho.

También puede ocurrir por un golpe único e intenso, como dejar caer un objeto pesado sobre el pie o golpearse contra un mueble. En estos casos el desprendimiento puede ir acompañado de un hematoma subungueal que, al reabsorberse, deja la uña sin adherencia.

Las personas que practican deportes de alto impacto —corredores de larga distancia, senderistas o futbolistas— son especialmente propensas a este tipo de onicolisis traumática.

Infecciones por hongos

La infección fúngica, conocida como onicomicosis, es otra causa habitual de onicolisis. Los hongos del género Trichophyton, y en menor medida levaduras como Candida, atacan la estructura de la lámina ungueal y destruyen la unión entre la uña y el lecho.

La onicomicosis y la onicolisis pueden coexistir o ser confundidas entre sí, ya que ambas producen una decoloración y cambios en el aspecto de la uña. Si quieres profundizar en cómo diferenciarlas, puedes consultar nuestro artículo sobre hongos en las uñas, donde explicamos los síntomas específicos y los métodos de diagnóstico disponibles.

Enfermedades sistémicas

Diversas enfermedades que afectan al organismo de forma generalizada pueden manifestarse en las uñas. Entre las más relacionadas con la onicolisis se encuentran:

  • Psoriasis: la forma más frecuente de onicolisis no infecciosa. La inflamación crónica altera la adhesión de la lámina al lecho y puede producir además engrosamiento, picaduras y decoloración amarillo-parduzca.
  • Hipertiroidismo: el exceso de hormona tiroidea acelera el crecimiento de la uña y debilita su estructura, favoreciendo el desprendimiento, especialmente en los dedos de las manos.
  • Anemia ferropénica: la carencia de hierro deteriora la calidad de la lámina ungueal y puede provocar su separación progresiva.
  • Enfermedades del tejido conectivo: como el lupus eritematoso sistémico o la artritis reumatoide.

Reacciones a sustancias químicas

La exposición prolongada a detergentes, disolventes, acetona, esmaltes de uñas agresivos o productos de limpieza puede dañar la adhesión entre la lámina y el lecho. Este tipo de onicolisis es más frecuente en manos que en pies, pero también puede observarse en personas que caminan descalzas sobre suelos tratados con ciertos productos.

El uso abusivo de esmaltes y acrílicos, así como las técnicas de retirada incorrecta de uñas de gel, son causas cada vez más habituales en consulta.

Fármacos

Algunos medicamentos pueden inducir onicolisis como efecto adverso. Entre los más documentados están ciertos antibióticos del grupo de las tetraciclinas, quimioterápicos, retinoides orales y antipalúdicos. En estos casos, la onicolisis suele aparecer semanas o meses después de iniciar el tratamiento y tiende a remitir cuando se suspende el fármaco.

Síntomas y aspecto clínico

La onicolisis se presenta con algunas características visuales bien definidas:

  • Zona blanquecina o amarillenta en el borde libre de la uña, que avanza progresivamente hacia la base.
  • Borde irregular entre la zona adherida y la desprendida, con una línea de separación más o menos nítida.
  • Uña opaca en la zona afectada, por la presencia de aire entre la lámina y el lecho.
  • Posible acumulación de queratina o suciedad en el espacio creado.
  • Cambio de coloración si hay infección secundaria: verdoso por Pseudomonas aeruginosa, negro por ciertos hongos o rojizo si hay sangrado.

En la mayoría de los casos no hay dolor espontáneo, aunque puede aparecer molestia al presionar la zona o al usar calzado ajustado. Si la onicolisis es consecuencia de un traumatismo agudo, el dolor puede ser intenso en los primeros días.

Diagnóstico diferencial

Ante una uña con desprendimiento y decoloración, es fundamental distinguir la onicolisis de otras patologías que pueden tener un aspecto similar:

  • Onicomicosis: produce también decoloración y engrosamiento, pero la uña suele estar más destruida y friable. La confirmación se hace mediante cultivo micológico o examen microscópico.
  • Hematoma subungueal: la coloración es oscura (morada o negra) y aparece tras un traumatismo claro.
  • Uñas gruesas por queratosis: el engrosamiento sin desprendimiento del lecho es la característica principal. Si tu uña tiene además un aspecto espeso y descolorido, te recomendamos leer nuestro artículo sobre uñas gruesas y amarillas, donde diferenciamos estas condiciones.
  • Tumor subungueal: poco frecuente, pero importante descartar ante una onicolisis unilateral que no responde a tratamiento.

Un podólogo experimentado puede orientar el diagnóstico en la primera consulta mediante la exploración clínica y, si es necesario, derivar para pruebas complementarias.

Tratamiento de la onicolisis

El tratamiento depende directamente de la causa que origina el desprendimiento. No existe un protocolo único válido para todos los casos.

Tratamiento de la causa subyacente

Es el primer paso y el más importante. Si la causa es fúngica, se prescribirá tratamiento antifúngico —tópico u oral según la extensión—. Si es psoriásica, el manejo dermatológico de la psoriasis mejorará también el estado de la uña. Si hay un fármaco implicado, el médico valorará su sustitución.

Recorte controlado de la zona desprendida

El podólogo recortará con instrumental estéril la porción de uña que se ha separado, eliminando el espacio muerto donde se acumula suciedad y microorganismos. Este procedimiento no duele si se realiza correctamente y es esencial para facilitar la higiene de la zona y el crecimiento de la nueva uña.

Higiene y cuidados en casa

Una vez realizado el tratamiento podológico, el paciente debe mantener una higiene cuidadosa:

  • Lavar los pies diariamente con agua y jabón neutro y secarlos bien, especialmente entre los dedos.
  • Mantener las uñas cortas y rectas, sin redondearlas en exceso.
  • Evitar la humedad prolongada: no permanecer con los pies mojados ni usar calcetines húmedos.
  • No intentar "pegar" la uña desprendida con adhesivos ni cubrirla con esmaltes.
  • Usar calcetines de fibras naturales y calzado con puntera amplia.

Para una guía detallada sobre la higiene ungueal diaria, puedes consultar nuestro artículo sobre cuidado de uñas, donde encontrarás recomendaciones prácticas para mantener tus uñas en buen estado.

Protección del lecho ungueal

Mientras se regenera la nueva uña, el lecho expuesto puede protegerse con apósitos especiales o con un esmalte terapéutico prescrito por el especialista. Esto evita que el roce con el calzado irrite la zona y reduce el riesgo de infección secundaria.

Tiempo de recuperación

La uña del pie tarda entre 12 y 18 meses en crecer desde la raíz hasta el borde libre. Eso significa que, aunque la causa se corrija rápidamente, la uña afectada tardará ese tiempo en recuperar un aspecto normal. La constancia en el seguimiento podológico y en los cuidados domiciliarios es fundamental.

Prevención

Adoptar ciertos hábitos puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar onicolisis:

  • Elegir calzado adecuado: que tenga al menos un centímetro de espacio entre el dedo más largo y la puntera, con materiales transpirables y suela amortiguada.
  • Cortar las uñas correctamente: de forma recta, sin cortar en exceso los laterales ni dejarlas demasiado largas.
  • Hidratación de la piel: una piel periungual bien hidratada protege la unión entre la uña y el lecho.
  • Revisiones periódicas: especialmente en personas con diabetes, psoriasis, inmunodeficiencias o antecedentes de micosis ungueales.
  • Proteger los pies en zonas húmedas: usar chanclas en piscinas, vestuarios y duchas comunitarias.

Onicolisis en Los Ángeles, Chile

En nuestra consulta podológica en Los Ángeles atendemos con frecuencia casos de onicolisis en distintos grados de evolución. La Región del Biobío concentra una importante actividad agrícola, forestal e industrial, y los trabajadores de estos sectores están expuestos a traumatismos repetidos, humedad prolongada y calzado de seguridad que no siempre se adapta correctamente al pie.

También recibimos pacientes con onicolisis secundaria a problemas de salud sistémicos, y casos en personas jóvenes asociados al uso de calzado deportivo inadecuado o de moda con puntera estrecha.

El diagnóstico precoz y el tratamiento podológico especializado marcan la diferencia entre una recuperación completa y una complicación que puede prolongarse durante meses.


Consulta con nuestro equipo podológico

Si notas que alguna uña de tus pies se está despegando, ha cambiado de color o tiene un aspecto diferente al habitual, no esperes a que el problema avance. La onicolisis tratada a tiempo tiene un pronóstico excelente; ignorada, puede derivar en infecciones secundarias, destrucción ungueal o afectación del lecho.

En nuestra clínica podológica en Los Ángeles, Chile, realizamos una valoración completa de la uña y del pie para identificar la causa exacta del desprendimiento y diseñar un plan de tratamiento personalizado.

Consulta todos nuestros servicios podológicos o escríbenos a través de nuestra página de contacto para reservar tu hora de atención.

¿Necesitas atención podológica?

Agenda tu hora hoy y cuida la salud de tus pies con profesionales