Hongos en las uñas: Cómo identificarlos y tratarlos eficazmente
Aprende a identificar los hongos en las uñas de los pies (onicomicosis), sus causas y tratamientos profesionales disponibles en Los Ángeles, Chile.
¿Qué es la onicomicosis y por qué es tan frecuente?
La onicomicosis es la infección fúngica de las uñas causada por hongos dermatofitos, levaduras o mohos. Es la patología ungueal más común en consulta podológica y representa aproximadamente el 50 % de todas las enfermedades de las uñas. En Chile, como en el resto del mundo, afecta a personas de todas las edades, aunque es considerablemente más frecuente en adultos mayores de 60 años y en personas con sistemas inmunitarios comprometidos.
En Los Ángeles, Biobío, el clima húmedo de la zona centro-sur del país favorece la proliferación de hongos, especialmente durante los meses de otoño e invierno. Esto convierte a la región en un entorno propicio para el contagio, en particular cuando no se toman medidas preventivas adecuadas.
Cómo identificar los hongos en las uñas de los pies
Reconocer la onicomicosis a tiempo es fundamental para iniciar un tratamiento de onicomicosis oportuno y evitar que la infección avance a otras uñas o a la piel circundante. Los signos más característicos son los siguientes:
Cambios en el color de la uña
Una uña sana es translúcida o ligeramente rosada. Cuando un hongo la coloniza, el color cambia de forma progresiva. Las alteraciones más habituales incluyen:
- Coloración amarillenta o marrón: es la señal más temprana y reconocible.
- Manchas blancas superficiales: frecuentes en infecciones por mohos no dermatofitos.
- Tonos verdosos o negros: indican infecciones más avanzadas o la presencia de pseudomonas asociadas.
Cambios en la textura y el grosor
La uña afectada tiende a engrosarse de manera irregular y a volverse friable, es decir, quebradiza y propensa a descamarse o romperse con facilidad. En fases avanzadas, la uña puede desprenderse parcialmente del lecho ungueal, una condición conocida como onicolisis.
Olor y molestias asociadas
En muchos casos, la uña infectada emite un olor desagradable producto de la descomposición del tejido ungueal. Aunque la onicomicosis no suele ser dolorosa en sus etapas iniciales, el engrosamiento excesivo de la uña puede generar presión sobre el calzado y provocar molestias al caminar.
Afectación de varias uñas
La infección comienza habitualmente en la uña del primer o quinto dedo y se extiende progresivamente a las demás si no se trata. En casos severos, todas las uñas de ambos pies pueden estar comprometidas.
Causas y factores de riesgo
Comprender las causas de la onicomicosis ayuda a tomar decisiones informadas sobre la prevención y el tratamiento. Los principales agentes causales son los hongos dermatofitos, siendo el Trichophyton rubrum el más frecuente. Sin embargo, levaduras como Candida y mohos ambientales también pueden infectar las uñas.
Factores que aumentan el riesgo
- Caminar descalzo en piscinas públicas, gimnasios, duchas comunitarias o vestuarios.
- Usar calzado cerrado por períodos prolongados, especialmente si no permite una ventilación adecuada.
- Padecer pie de atleta, ya que el hongo puede migrar desde la piel a las uñas.
- Sufrir traumatismos repetidos en las uñas, como ocurre en deportistas o personas que usan calzado estrecho.
- Tener diabetes, mala circulación periférica o inmunosupresión.
- Compartir objetos personales como cortauñas, lima o calzado.
- La edad avanzada, debido a la ralentización del crecimiento ungueal y a cambios en la irrigación sanguínea.
Diagnóstico: por qué no basta con la observación visual
Aunque los signos clínicos son orientadores, el diagnóstico definitivo de la onicomicosis requiere confirmación mediante pruebas de laboratorio. En una consulta podológica especializada se puede realizar:
- Examen microscópico directo: permite observar estructuras fúngicas en una muestra de la uña.
- Cultivo fúngico: identifica el agente causal específico, lo cual es determinante para elegir el tratamiento más eficaz.
Un diagnóstico preciso es especialmente importante porque otras condiciones, como la psoriasis ungueal, el liquen plano o los traumatismos crónicos, pueden imitar la apariencia de la onicomicosis. Tratar un hongo que en realidad no existe implica exponer al paciente a medicamentos innecesarios y retrasar el tratamiento correcto.
Tratamientos disponibles para la onicomicosis
El tratamiento de los hongos en las uñas depende del tipo de hongo identificado, la extensión de la infección, el estado de salud del paciente y la tolerancia a los medicamentos. A continuación se describen las principales opciones terapéuticas disponibles en la actualidad.
Tratamiento tópico
Los antifúngicos tópicos en forma de lacas, soluciones o cremas se aplican directamente sobre la uña afectada. Son adecuados para infecciones leves o moderadas que no comprometen la lúnula (base de la uña). Requieren aplicación sostenida durante varios meses para ser efectivos.
Entre los principios activos más utilizados se encuentran la amorolfina, el ciclopirox y la tioconazol. Su principal ventaja es la ausencia de efectos sistémicos; su principal limitación es la dificultad para penetrar hasta el lecho ungueal en infecciones profundas.
Tratamiento sistémico
Cuando la infección es severa o no responde al tratamiento tópico, se recurre a antifúngicos orales como la terbinafina o el itraconazol. Estos medicamentos actúan desde el interior del organismo y alcanzan la uña a través del torrente sanguíneo.
La terbinafina es el fármaco de primera línea para las infecciones por dermatofitos. El itraconazol se prefiere cuando el agente causal es una levadura. Ambos requieren control médico, ya que pueden interactuar con otros medicamentos y, en casos excepcionales, afectar la función hepática.
Tratamiento podológico complementario
El podólogo cumple un rol fundamental en el manejo de la onicomicosis. El desbridamiento ungueal consiste en retirar mecánicamente el tejido ungueal infectado, lo que reduce la carga fúngica y mejora la penetración de los antifúngicos tópicos. Este procedimiento, realizado con instrumental estéril, es indoloro y representa una parte esencial del tratamiento integral.
En Los Ángeles, Chile, en nuestra clínica podológica realizamos desbridamientos y seguimiento periódico de los pacientes con onicomicosis, ajustando el tratamiento según la evolución de cada caso. Si deseas conocer todos los servicios podológicos disponibles, puedes revisarlos en detalle en nuestra página.
Láser antifúngico
La terapia con láser es una opción más reciente que utiliza energía lumínica para destruir el hongo sin dañar el tejido circundante. Es un tratamiento bien tolerado, sin efectos secundarios sistémicos y especialmente útil en pacientes que no pueden tomar medicación oral. Requiere varias sesiones y su disponibilidad varía según el centro.
Duración del tratamiento y expectativas realistas
Uno de los aspectos más importantes que el paciente debe comprender es que el tratamiento de la onicomicosis es prolongado. La uña crece lentamente —aproximadamente 1 milímetro por mes en las uñas de los pies— por lo que, incluso cuando el hongo ha sido eliminado, la uña tarda entre 9 y 18 meses en recuperar su apariencia normal.
La constancia en el tratamiento es indispensable. Interrumpirlo antes de tiempo es la causa más frecuente de recidiva, es decir, de que la infección regrese.
Prevención: cómo evitar que los hongos vuelvan
Una vez superada la infección, adoptar hábitos preventivos reduce considerablemente el riesgo de recaída. Puedes profundizar en este tema en nuestra guía sobre prevención de hongos en los pies, donde encontrarás recomendaciones prácticas y detalladas.
Las medidas más importantes son:
- Mantener los pies limpios y secos, prestando especial atención a los espacios interdigitales.
- Usar calzado de materiales transpirables y alternarlo para que se airee entre usos.
- Emplear calzado de ducha en espacios comunes húmedos.
- No compartir artículos de higiene personal relacionados con los pies.
- Cambiar los calcetines a diario y preferir materiales naturales como el algodón.
- Revisar periódicamente el estado de las uñas y acudir al podólogo ante cualquier cambio.
- Tratar de inmediato cualquier episodio de pie de atleta para evitar que el hongo migre a las uñas.
Por qué consultar a un podólogo en lugar de automedicarse
La onicomicosis es una infección que con frecuencia se subestima o se intenta tratar de manera autónoma con productos de farmacia sin prescripción. Sin embargo, el uso inadecuado de antifúngicos puede generar resistencias, enmascarar la infección sin eliminarla y retrasar el diagnóstico de otras patologías ungueales que requieren un abordaje diferente.
Un podólogo evaluará correctamente la extensión y el tipo de infección, solicitará las pruebas de laboratorio necesarias, indicará el tratamiento más adecuado para cada caso y realizará el seguimiento hasta la resolución completa del cuadro.
En Los Ángeles, Biobío, contamos con profesionales especializados en salud podológica que atienden este tipo de patologías de forma integral, combinando el tratamiento farmacológico con el manejo mecánico de la uña y el acompañamiento durante todo el proceso.
Agenda tu consulta podológica en Los Ángeles
Si notas cambios en el color, grosor o textura de tus uñas, no lo dejes pasar. La onicomicosis no se resuelve sola y, cuanto antes se inicie el tratamiento, mayores son las posibilidades de recuperación completa.
En nuestra clínica podológica en Los Ángeles, Chile, te ofrecemos una evaluación profesional, diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado. Agenda tu hora hoy y da el primer paso hacia unas uñas sanas.