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Pie equino: Causas, síntomas y rehabilitación podológica

Conoce qué es el pie equino, sus causas y opciones de rehabilitación. Información profesional de Podología Los Ángeles, Chile, región del Biobío.

Qué es el pie equino

El pie equino es una deformidad en la que el pie queda fijado en una posición de flexión plantar, es decir, con la punta hacia abajo, como si la persona estuviera permanentemente en puntillas. Esta condición limita o impide la dorsiflexión del tobillo, afectando la marcha y el equilibrio de quien la padece.

El nombre proviene de la similitud con la postura del casco de un caballo (equino). Puede presentarse de forma aislada o combinada con otras deformidades como el pie varo, dando origen al conocido pie equinovaro o pie zambo.

En Podología Los Ángeles evaluamos pacientes con esta condición y trabajamos en conjunto con traumatólogos y kinesiólogos para ofrecer un abordaje integral.

Causas del pie equino

Causas congénitas

El pie equino congénito se presenta desde el nacimiento. El pie zambo o pie bot es la forma más reconocida y afecta aproximadamente a 1 de cada 1.000 recién nacidos. En estos casos, los huesos, músculos, tendones y vasos sanguíneos del pie se desarrollan de forma anómala durante la gestación.

Los factores de riesgo incluyen:

  • Antecedentes familiares de pie equino
  • Posición fetal restrictiva dentro del útero
  • Cantidad reducida de líquido amniótico (oligohidramnios)
  • Asociación con síndromes genéticos como la artrogriposis

Causas neurológicas

Diversas condiciones del sistema nervioso pueden provocar pie equino adquirido:

  • Parálisis cerebral infantil
  • Accidente cerebrovascular (ACV)
  • Lesiones medulares
  • Esclerosis múltiple
  • Neuropatías periféricas
  • Lesión del nervio peroneo

En estos casos, la espasticidad o la debilidad de los músculos dorsiflexores del tobillo genera un desequilibrio muscular que fija el pie en posición equina.

Causas musculoesqueléticas

  • Acortamiento del tendón de Aquiles por inmovilización prolongada
  • Contractura de la musculatura posterior de la pierna
  • Secuelas de fracturas o cirugías del tobillo
  • Uso prolongado de tacones altos que acortan el tríceps sural

Causa idiopática

En algunos pacientes no se identifica una causa clara. El pie equino idiopático suele responder bien al tratamiento conservador cuando se detecta precozmente.

Síntomas y señales de alerta

Las manifestaciones del pie equino varían según su severidad:

  • Imposibilidad de apoyar el talón en el suelo al caminar
  • Marcha en puntillas persistente
  • Desgaste irregular del calzado, concentrado en la zona anterior
  • Callosidades en el antepié y los dedos
  • Dolor en la fascia plantar y en los metatarsianos
  • Inestabilidad al caminar o al estar de pie
  • Fatiga muscular prematura en las piernas
  • Caídas frecuentes, especialmente en niños

Si observas que tu hijo camina persistentemente en puntillas después de los 3 años, es recomendable una evaluación especializada. Puedes consultar nuestro artículo sobre cuándo llevar a un niño al podólogo para más orientación.

Diagnóstico

El diagnóstico del pie equino incluye:

Evaluación clínica

El profesional examina el rango de movimiento del tobillo, la posición del pie en reposo y durante la marcha. Se evalúa si la deformidad es flexible (reducible manualmente) o rígida (fija).

Análisis de la marcha

Mediante la observación directa o el uso de plataformas baropodométricas se estudia cómo el paciente distribuye el peso y cómo compensa la limitación del tobillo durante el ciclo de la marcha.

Estudios complementarios

  • Radiografías para evaluar la estructura ósea del pie y tobillo
  • Ecografía del tendón de Aquiles para detectar acortamientos o lesiones
  • Electromiografía en casos de sospecha de origen neurológico
  • Resonancia magnética cuando se requiere mayor detalle de tejidos blandos

Tratamiento y rehabilitación

Tratamiento conservador

En casos leves a moderados, el abordaje conservador suele ser la primera línea de tratamiento:

Ejercicios de estiramiento: Programas de elongación del tendón de Aquiles y la musculatura posterior de la pierna. Los estiramientos deben realizarse de forma constante, idealmente varias veces al día.

Fisioterapia y kinesioterapia: Trabajo de fortalecimiento de los dorsiflexores, ejercicios propioceptivos y técnicas de movilización articular. En Los Ángeles, Chile, contamos con profesionales que trabajan coordinadamente para estos casos.

Ortesis y férulas: Se utilizan ortesis tobillo-pie (AFO) que mantienen el pie en posición neutra. Las férulas nocturnas ayudan a estirar progresivamente las estructuras acortadas. Para conocer más sobre dispositivos ortopédicos, te recomendamos leer sobre qué son las ortesis plantares.

Yesos seriados (método Ponseti): En el pie equinovaro congénito, el método Ponseti utiliza yesos correctivos que se cambian semanalmente, corrigiendo progresivamente la posición del pie. Este método tiene tasas de éxito superiores al 90% cuando se aplica correctamente.

Tratamiento con toxina botulínica

En casos de espasticidad muscular, la infiltración de toxina botulínica tipo A en los músculos gastrocnemio y sóleo reduce temporalmente el tono muscular excesivo, facilitando la rehabilitación y el uso de ortesis.

Tratamiento quirúrgico

Cuando el tratamiento conservador no logra resultados suficientes, se consideran opciones quirúrgicas:

  • Alargamiento del tendón de Aquiles
  • Transferencias tendinosas
  • Osteotomías correctivas
  • Artrodesis en casos severos con deformidad rígida

La decisión quirúrgica se toma de forma multidisciplinaria, considerando la edad del paciente, la causa subyacente y la severidad de la deformidad.

Rehabilitación postratamiento

Independientemente del tratamiento aplicado, la rehabilitación es fundamental para mantener los resultados:

  • Programa de ejercicios domiciliarios supervisados
  • Control periódico del rango de movimiento articular
  • Uso de calzado adecuado con soporte posterior
  • Seguimiento podológico para prevenir callosidades y lesiones secundarias
  • Adaptación progresiva de la actividad física

El papel del podólogo en el pie equino

El podólogo cumple un rol importante en el manejo integral del pie equino:

  • Evaluación biomecánica inicial y de seguimiento
  • Confección y ajuste de plantillas que redistribuyan las presiones
  • Tratamiento de callosidades y queratosis derivadas de la marcha alterada
  • Educación sobre calzado apropiado
  • Derivación oportuna a especialistas cuando se requiere

En Podología Los Ángeles, en la región del Biobío, trabajamos en red con otros profesionales de la salud para asegurar que cada paciente reciba un tratamiento coordinado y efectivo.

Prevención de complicaciones

Para quienes conviven con pie equino o están en proceso de rehabilitación, es importante prevenir complicaciones secundarias como dolor en la planta del pie, fascitis plantar y lesiones por caídas.

Las medidas preventivas incluyen:

  • Mantener la rutina de estiramientos incluso después de la mejoría
  • Usar el calzado y las ortesis indicadas de forma consistente
  • Realizar controles periódicos para detectar recaídas a tiempo
  • Adaptar el entorno doméstico para reducir el riesgo de caídas

El pie equino es una condición tratable con excelentes resultados cuando se aborda de forma oportuna y multidisciplinaria. Si sospechas que tú o alguien de tu familia presenta esta alteración, consulta con un profesional de la salud.

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