·8 min read·Salud del pie

Cuándo llevar a un niño al podólogo: Señales importantes

Conoce las señales que indican cuándo llevar a tu hijo al podólogo: marcha, pie plano, verrugas y más. Podología infantil en Los Ángeles, Chile.

Los pies de los niños están en constante desarrollo durante los primeros años de vida. A diferencia del pie adulto, el pie infantil es flexible, moldeable y altamente susceptible a factores externos como el calzado inadecuado, las posturas repetitivas y las alteraciones de la marcha. Por esta razón, muchos padres en Los Ángeles, Biobío, se preguntan: ¿cuándo es el momento correcto para llevar a un niño al podólogo?

La respuesta no siempre es sencilla. Algunos problemas son visibles a simple vista, mientras que otros requieren la mirada entrenada de un especialista para detectarse a tiempo. En este artículo revisamos las señales más importantes que deben alertar a cualquier padre o cuidador, y explicamos qué puede hacer un podólogo para ayudar al niño a desarrollarse de forma saludable.

La importancia de la evaluación podológica temprana

El pie humano completa gran parte de su desarrollo estructural durante la infancia. Desde los primeros pasos hasta la adolescencia, los huesos, tendones y ligamentos se van formando y adaptando. Una alteración no tratada a tiempo puede derivar en problemas posturales, dolor crónico o dificultades en la práctica deportiva durante la edad adulta.

La podología infantil se ocupa precisamente de vigilar y acompañar ese desarrollo, identificando desviaciones antes de que se conviertan en patologías establecidas. No se trata de medicalizar la infancia, sino de intervenir cuando hay señales concretas que lo justifican.

Un control podológico preventivo, incluso sin síntomas aparentes, es recomendable alrededor de los 3 años, cuando el niño ya lleva tiempo caminando, y nuevamente entre los 6 y 8 años, período en que el arco plantar termina de definirse.

Señales que indican que tu hijo necesita visitar al podólogo

1. Alteraciones en la marcha

Una de las señales más frecuentes que llevan a los padres a consultar es que el niño camina de forma diferente al resto. Las alteraciones más comunes incluyen:

  • Marcha en equino: el niño camina de puntillas de manera habitual, más allá de los 3 años de edad.
  • Marcha en rotación interna: los pies apuntan hacia adentro al caminar (también llamada "marcha en paloma").
  • Marcha en rotación externa: los pies se abren excesivamente hacia afuera.
  • Asimetría de pasos: un pie cae diferente al otro, lo que puede indicar una diferencia estructural o muscular.

Aunque algunos de estos patrones son normales en etapas específicas del desarrollo, su persistencia más allá de cierta edad requiere evaluación. El podólogo puede observar la marcha, analizar la huella plantar y determinar si el patrón es fisiológico o patológico.

2. Pie plano que genera síntomas

El pie plano flexible es frecuente en niños pequeños y en la mayoría de los casos se corrige solo con el tiempo. Sin embargo, existen situaciones en que el pie plano merece atención especializada:

  • El niño se queja de dolor en el pie, tobillo, rodilla o espalda baja después de caminar o correr.
  • El pie plano persiste más allá de los 6 o 7 años sin mostrar mejoría.
  • Se observa un pie plano rígido, que no forma arco ni siquiera al ponerse de puntillas.
  • El niño evita actividades físicas por incomodidad o cansancio en los pies.

Para profundizar en este tema, puedes consultar nuestro artículo sobre pies planos en niños, donde explicamos cuándo preocuparse y qué opciones de tratamiento existen.

3. Tropiezos frecuentes y falta de coordinación

Todos los niños se caen mientras aprenden a caminar y correr. Sin embargo, si un niño de más de 4 años tropieza constantemente, se cae con facilidad al correr o muestra una torpeza motriz que destaca respecto a sus pares, puede haber un componente podológico involucrado.

Las alteraciones en la alineación del pie y el tobillo afectan directamente la estabilidad del niño durante la marcha. Un podólogo puede identificar si la causa está en los pies y, de ser así, proponer soluciones adaptadas a su edad.

4. Verrugas plantares

Las verrugas plantares son lesiones causadas por el virus del papiloma humano (VPH) que aparecen con frecuencia en los pies de niños en edad escolar. Se transmiten en superficies húmedas como piscinas, duchas colectivas y vestuarios.

Aunque no son peligrosas, pueden ser dolorosas y persistir durante meses si no se tratan correctamente. El podólogo dispone de tratamientos específicos y seguros para la piel infantil que aceleran la resolución de estas lesiones sin dañar el tejido sano circundante.

No se recomienda intentar eliminarlas en casa con productos de venta libre, ya que pueden generar irritación, cicatrices o dispersar el virus a otras zonas.

5. Uñas encarnadas

Las uñas encarnadas en niños suelen aparecer por un corte inadecuado de la uña (demasiado curvo o muy corto en los laterales) o por el uso de calzado estrecho que presiona el borde del dedo. El primer dedo del pie es el más afectado.

Las señales son claras: enrojecimiento, inflamación y dolor en el borde lateral de la uña, que puede llegar a infectarse si no se atiende a tiempo. El podólogo puede resolver el problema de forma ambulatoria y, en casos recurrentes, aplicar técnicas que evitan la reincidencia.

6. Callos y rozaduras persistentes

La formación de callosidades en zonas concretas del pie infantil no es normal y siempre indica una presión o fricción excesiva. En niños, esto suele asociarse a:

  • Calzado de talla incorrecta.
  • Alteraciones de la pisada que concentran el peso en áreas específicas.
  • Deformidades leves como dedos en garra o hallux valgus incipiente.

El podólogo puede tratar la callosidad y, lo más importante, identificar y corregir la causa que la origina para evitar que se reproduzca.

7. Dolor de pies, rodillas o espalda

El dolor en los miembros inferiores no debería ignorarse ni atribuirse siempre a los llamados "dolores de crecimiento". Si el dolor es frecuente, se localiza en zonas específicas y aparece relacionado con la actividad física, merece una evaluación.

Las alteraciones en la mecánica del pie pueden transmitirse hacia arriba en la cadena cinética, generando tensiones en rodillas, caderas y columna lumbar. Un tratamiento ortopodológico oportuno puede aliviar estos síntomas sin necesidad de medicación.

El papel del calzado en la salud del pie infantil

Un aspecto que el podólogo siempre revisará es el calzado del niño. El zapato infantil debe cumplir ciertos requisitos básicos: suela flexible, puntera ancha, contrafuerte firme en el talón y talla adecuada que permita al pie crecer sin compresión.

El calzado no debe corregir el pie por sí solo; esa función corresponde, cuando está indicado, a las plantillas ortopédicas. Un zapato demasiado rígido o con elementos correctores sin indicación profesional puede interferir con el desarrollo natural del arco plantar.

Si tienes dudas sobre el calzado más adecuado para la etapa de desarrollo de tu hijo, un podólogo puede orientarte de forma personalizada.

Desarrollo normal del pie: ¿Qué esperar en cada etapa?

Entender el desarrollo normal del pie infantil ayuda a los padres a distinguir lo fisiológico de lo patológico. Puedes ampliar esta información en nuestro artículo sobre pies de bebé, donde explicamos qué esperar desde los primeros meses hasta los primeros pasos.

De forma resumida:

  • 0-18 meses: el pie es plano, con abundante tejido adiposo. Es completamente normal.
  • 2-4 años: comienza a aparecer el arco plantar. La marcha aún puede ser inestable.
  • 4-6 años: el arco plantar se hace visible en la mayoría de los niños. Se consolida la marcha.
  • 6-10 años: el pie adquiere una forma más definitiva. Es el momento de evaluar si persisten alteraciones.
  • Adolescencia: crecimiento acelerado que puede provocar tensiones en tendones y fascia plantar.

Podología infantil en Los Ángeles, Chile

En nuestra clínica de podología en Los Ángeles atendemos a niños desde los primeros años de vida. Realizamos evaluaciones de la huella plantar, análisis de la marcha, confección de plantillas ortopédicas a medida y tratamiento de patologías frecuentes como verrugas, uñas encarnadas y callosidades.

Contamos con un espacio adaptado para que los niños se sientan cómodos durante la consulta, y trabajamos siempre en coordinación con los padres para explicar cada hallazgo y cada decisión terapéutica de forma clara.

Si tienes dudas sobre si tu hijo necesita una evaluación, lo más recomendable es consultar. Una revisión a tiempo puede evitar problemas mayores en el futuro.


Agenda una consulta para tu hijo

Si has identificado alguna de las señales descritas en este artículo, o simplemente quieres realizar un control preventivo, estamos aquí para ayudarte. Revisa nuestros servicios de podología o comunícate directamente a través de nuestra página de contacto para agendar una hora en Los Ángeles, Biobío.

La salud de los pies de tu hijo es la base de su bienestar físico. No esperes a que el dolor sea intenso para actuar.

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