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Paroniquia: Infección alrededor de la uña del pie

Qué es la paroniquia, sus causas, síntomas y tratamiento profesional. Atención podológica en Podología Los Ángeles, Chile, Biobío.

La paroniquia es una infección que afecta los tejidos blandos que rodean la uña, conocidos como pliegues ungueales. Aunque puede presentarse tanto en las manos como en los pies, en el ámbito podológico es una consulta recurrente, especialmente cuando se asocia a uñas encarnadas, cortes inadecuados o traumatismos repetidos. Si no se trata a tiempo, puede evolucionar hacia complicaciones que requieran un abordaje más agresivo.

En Podología Los Ángeles, centro especializado en la ciudad de Los Ángeles, Chile, atendemos esta patología con frecuencia y sabemos que la detección temprana es clave para un tratamiento efectivo y menos invasivo.

¿Qué es exactamente la paroniquia?

La paroniquia se define como la inflamación e infección del tejido periungueal, es decir, la piel que rodea la uña. Puede clasificarse según su duración y origen:

Paroniquia aguda

Se desarrolla en horas o pocos días. Generalmente es causada por bacterias, siendo el Staphylococcus aureus el microorganismo más frecuentemente involucrado. Se manifiesta con dolor intenso, enrojecimiento, inflamación y, en muchos casos, acumulación de pus visible junto a la uña.

Paroniquia crónica

Evoluciona durante semanas o meses con episodios recurrentes de inflamación. Suele estar asociada a infecciones fúngicas por Candida u otros hongos, y es más frecuente en personas cuyos pies están expuestos a humedad prolongada.

Causas más frecuentes

La paroniquia en los pies puede originarse por múltiples factores:

  • Uñas encarnadas: Cuando el borde de la uña penetra en el pliegue lateral, provoca una herida que se convierte en puerta de entrada para bacterias. Esta es la causa más común de paroniquia en los pies.
  • Corte inadecuado de uñas: Recortar las uñas demasiado cortas o redondear las esquinas en exceso expone los pliegues ungueales y facilita la infección.
  • Traumatismos: Los golpes directos, las pisadas o el uso de calzado apretado que comprime los dedos pueden dañar la piel alrededor de la uña.
  • Humedad excesiva: El sudor acumulado, el uso de calzado cerrado sin ventilación y la exposición prolongada al agua debilitan la barrera cutánea.
  • Manicura o pedicura agresiva: El retiro excesivo de cutículas elimina la protección natural del pliegue ungueal, dejando el tejido expuesto a infecciones.
  • Enfermedades de base: La diabetes, las inmunodeficiencias y los trastornos circulatorios predisponen a infecciones más severas y de difícil resolución.

Síntomas de la paroniquia

Los signos y síntomas varían según el tipo y la gravedad de la infección:

En la paroniquia aguda

  • Dolor pulsátil e intenso alrededor de la uña.
  • Enrojecimiento y calor local en el pliegue afectado.
  • Inflamación que puede extenderse a todo el dedo.
  • Acumulación de pus visible bajo la piel o junto al borde de la uña.
  • Sensibilidad extrema al tacto y al contacto con el calzado.
  • En casos severos, fiebre y malestar general.

En la paroniquia crónica

  • Inflamación leve pero persistente alrededor de la uña.
  • Enrojecimiento recurrente que mejora y empeora cíclicamente.
  • Cambios en la textura y el color de la uña (ondulaciones, engrosamiento, decoloración).
  • Retracción o desaparición de la cutícula.
  • Molestias al presionar los pliegues ungueales.

Diagnóstico

El diagnóstico de la paroniquia es fundamentalmente clínico, basado en la observación directa de los signos y la historia del paciente. Sin embargo, en ciertos casos puede ser necesario:

  • Realizar un cultivo microbiológico del exudado para identificar el microorganismo causante y orientar el tratamiento antibiótico o antifúngico.
  • Solicitar estudios de laboratorio cuando se sospecha una enfermedad de base no diagnosticada.
  • Evaluar la presencia de hongos en las uñas que puedan estar contribuyendo a la infección crónica.

Tratamiento de la paroniquia

Tratamiento conservador

En las fases iniciales, cuando la infección es leve y no hay acumulación de pus significativa:

  • Baños de pie tibios con solución antiséptica: Sumergir el pie afectado durante 15 a 20 minutos, dos a tres veces al día, en agua tibia con antiséptico para reducir la carga bacteriana y facilitar el drenaje espontáneo.
  • Antibióticos tópicos: Aplicar cremas o ungüentos antibacterianos sobre la zona afectada según la indicación profesional.
  • Antibióticos orales: En infecciones más extensas o en pacientes con factores de riesgo, puede ser necesario un tratamiento sistémico.
  • Calzado abierto: Evitar la presión del calzado cerrado sobre el dedo afectado durante el período de tratamiento.

Tratamiento podológico directo

Cuando existe acumulación de pus que no drena espontáneamente, el podólogo puede realizar:

  • Drenaje del absceso: Mediante una técnica estéril, se realiza una incisión controlada para evacuar el material purulento y aliviar la presión.
  • Retiro del fragmento de uña: Si la paroniquia está causada por una uña encarnada, es necesario retirar la espícula o el fragmento de uña que penetra en el tejido blando.
  • Curación y seguimiento: Se aplican apósitos adecuados y se programa un plan de curaciones hasta la resolución completa.

Tratamiento de la paroniquia crónica

La paroniquia crónica requiere un enfoque diferente:

  • Identificación y tratamiento de la causa subyacente (hongos, humedad, irritantes).
  • Antifúngicos tópicos u orales según el microorganismo identificado.
  • Medidas de protección de la barrera cutánea periungueal.
  • Control de los factores predisponentes como la exposición a humedad.

Prevención de la paroniquia

Las siguientes medidas reducen significativamente el riesgo de desarrollar esta infección:

  • Cortar las uñas de los pies de forma recta, sin redondear las esquinas y sin acortarlas en exceso.
  • Utilizar calzado que no comprima los dedos, con espacio suficiente en la puntera.
  • Mantener los pies secos y cambiar los calcetines cuando estén húmedos.
  • No arrancar las cutículas ni los padrastros; recortarlos con cuidado si es necesario.
  • Desinfectar cualquier herida o corte en los dedos de los pies de inmediato.
  • Acudir a podólogos profesionales para el cuidado de las uñas, evitando técnicas agresivas.
  • Los pacientes diabéticos deben ser especialmente cuidadosos y mantener un control podológico regular.

Cuándo acudir al podólogo

No demores la consulta si presentas dolor intenso alrededor de una uña, enrojecimiento que no cede en 24 a 48 horas, presencia de pus, fiebre o si eres diabético y notas cualquier alteración en los dedos. En Podología Los Ángeles contamos con los recursos y la experiencia para tratar esta infección de forma segura y efectiva. Si vives en Los Ángeles o la región del Biobío, contáctanos para una evaluación oportuna.

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