Papiloma plantar vs callo: Cómo diferenciarlos
Aprende a diferenciar un papiloma plantar de un callo: características, diagnóstico y tratamiento profesional en Podología Los Ángeles, Chile.
Uno de los motivos de consulta más frecuentes en nuestra clínica de Los Ángeles es la confusión entre el papiloma plantar y el callo. Ambas lesiones aparecen en la planta del pie, pueden provocar dolor al caminar y, a simple vista, lucen similares. Sin embargo, tienen causas completamente distintas, requieren tratamientos diferentes y, en el caso del papiloma, presentan riesgo de contagio.
Conocer las diferencias entre estas dos afecciones es fundamental para no automedicarse y para buscar atención profesional a tiempo. En este artículo explicamos en detalle cómo se origina cada una, cuáles son sus características clínicas y cuándo es necesario consultar a un podólogo.
Qué es el papiloma plantar
El papiloma plantar, también conocido como verruga plantar, es una lesión de origen viral. La causa es el virus del papiloma humano (VPH), específicamente los serotipos 1, 2 y 4, que infectan la capa superficial de la piel al entrar en contacto con pequeñas grietas o heridas en la planta del pie.
El contagio ocurre con mayor frecuencia en superficies húmedas de uso comunitario: piscinas, vestuarios, duchas de gimnasios y baños públicos. El sistema inmunitario de cada persona determina en gran medida si el virus logra establecerse; por eso los niños, adolescentes y personas inmunosuprimidas son los grupos más susceptibles.
Para profundizar en su origen y evolución, puedes revisar nuestro artículo sobre verrugas plantares, donde abordamos el ciclo del VPH y las medidas de prevención.
Cómo se ve el papiloma plantar
Las características visuales del papiloma plantar permiten distinguirlo con cierta precisión:
- Superficie rugosa y granulosa, similar a la coliflor o a la piel del sapo.
- Presenta puntos negros en su interior, que corresponden a capilares trombosados (vasos sanguíneos obstruidos). Este es el signo más distintivo.
- Las líneas de la piel (dermatoglifos) se interrumpen alrededor de la lesión y no la atraviesan.
- Al ejercer presión lateral —es decir, pellizcar los lados— el dolor es más intenso que con la presión directa.
- Puede aparecer de forma solitaria o en grupos (verruga en mosaico).
- El tamaño varía entre 2 mm y más de 1 cm.
Qué es un callo
El callo, o hiperqueratosis plantar, es una acumulación de piel muerta endurecida producida por presión o fricción mecánica repetida. No tiene origen infeccioso ni viral; es la respuesta protectora natural del organismo ante un estímulo mecánico sostenido.
Las causas más comunes incluyen el uso de calzado inadecuado, alteraciones de la marcha, deformidades óseas del pie (como dedos en garra o juanetes), la práctica de ciertos deportes y la ausencia de plantillas correctoras cuando existe hiperpresión en zonas específicas.
En nuestra guía sobre callosidades en los pies encontrarás información detallada sobre los factores mecánicos que las provocan y las opciones para eliminarlas de forma definitiva.
Cómo se ve un callo
A diferencia del papiloma, el callo tiene características que lo identifican con claridad:
- Superficie lisa y compacta, sin granulaciones ni puntos negros.
- Las líneas de la piel continúan atravesando la lesión sin interrumpirse.
- Al ejercer presión directa sobre el centro, el dolor es más intenso que con la presión lateral.
- El color va del amarillento al grisáceo, dependiendo de su antigüedad y espesor.
- Aparece siempre en zonas de hiperapoyo: cabezas de los metatarsos, talón, cara lateral del quinto dedo.
- Al rebajarlo, nunca se observan puntos negros ni sangrado capilar puntiforme.
Existe también una variedad de callo con núcleo duro y profundo denominada heloma. Si quieres entender sus diferencias respecto al callo difuso y cómo se aborda clínicamente, te recomendamos leer sobre helomas.
Tabla comparativa: papiloma plantar vs callo
| Característica | Papiloma plantar | Callo | |---|---|---| | Causa | Virus del papiloma humano (VPH) | Presión o fricción mecánica | | Contagio | Sí | No | | Puntos negros | Presentes | Ausentes | | Líneas de la piel | Interrumpidas | Continuas | | Dolor mayor al... | Presión lateral | Presión directa | | Superficie | Rugosa, granulosa | Lisa, compacta | | Tratamiento | Antiviral o destructivo | Mecánico o quirúrgico |
Por qué es importante diferenciarlos
Confundir ambas lesiones tiene consecuencias prácticas importantes:
- Tratamiento incorrecto. Aplicar un queratolítico convencional (ácido salicílico) sobre un papiloma sin diagnóstico confirmado puede irritar la piel circundante sin eliminar el virus.
- Riesgo de contagio. El papiloma es contagioso; si no se identifica correctamente, la persona puede seguir frecuentando espacios húmedos sin precauciones y contagiar a otras personas o a otros puntos de su propio pie.
- Progresión de la lesión. Un papiloma no tratado puede crecer, multiplicarse o convertirse en una verruga en mosaico de difícil manejo.
- Causa subyacente no resuelta. Un callo que se rebaja repetidamente sin corregir el factor mecánico que lo origina vuelve a aparecer. El tratamiento definitivo requiere identificar y eliminar la causa.
Diagnóstico profesional
La exploración clínica realizada por un podólogo es el método de diagnóstico más accesible y eficaz. Durante la consulta se evalúan:
- Aspecto visual de la lesión con luz adecuada.
- Palpación para valorar la respuesta dolorosa a la presión directa y lateral.
- Raspado superficial con bisturí: si al rebajar la lesión aparecen puntos negros y un pequeño sangrado puntiforme, se confirma el diagnóstico de papiloma.
- En casos dudosos, se puede realizar una biopsia para análisis histopatológico.
En Los Ángeles, la humedad relativa alta durante otoño e invierno favorece la presencia del VPH en suelos de uso comunitario, lo que incrementa la incidencia de papilomas en nuestra zona. Es habitual que veamos un aumento de consultas por esta causa entre los meses de mayo y agosto.
Tratamiento del papiloma plantar
El tratamiento varía según el tamaño, la localización y la cantidad de lesiones:
- Ácido tricloroacético o ácido salicílico en alta concentración: destruye las capas infectadas de forma progresiva.
- Crioterapia con nitrógeno líquido: congela la lesión y destruye el tejido infectado.
- Electrocoagulación o láser CO2: indicados en lesiones resistentes o de gran tamaño.
- Inmunomoduladores tópicos: estimulan la respuesta del sistema inmunitario local.
La elección del método depende de cada paciente. En todos los casos se recomienda completar el tratamiento hasta la resolución total, ya que una eliminación incompleta puede provocar recidiva.
Tratamiento del callo
El abordaje del callo tiene dos fases que deben complementarse:
Fase paliativa
- Rebaje mecánico con bisturí podológico para eliminar el tejido queratósico acumulado.
- Aplicación de parches o protecciones de silicona para reducir la presión en la zona afectada.
- Uso de cremas queratolíticas con urea al 20-40 % para el mantenimiento entre consultas.
Fase correctora
- Estudio de la pisada y la marcha para identificar las zonas de hiperapoyo.
- Prescripción de plantillas personalizadas que redistribuyan las cargas de presión.
- Recomendación de calzado adecuado según la morfología del pie.
- Valoración de corrección postural cuando la causa es una alteración biomecánica.
Sin la fase correctora, el callo regresará independientemente de cuántas veces se rebaje.
Cuándo consultar a un podólogo
Se recomienda consultar de forma prioritaria en los siguientes casos:
- La lesión lleva más de dos semanas sin mejorar o continúa creciendo.
- Aparecen nuevas lesiones satélite alrededor de la original.
- El dolor interfiere con la marcha habitual o las actividades deportivas.
- El paciente es diabético, tiene neuropatía periférica o circulación comprometida, ya que en estos casos cualquier lesión en el pie requiere atención especializada.
- Se ha intentado tratamiento farmacológico de venta libre sin resultados.
En personas con diabetes, la automedicación con ácidos sobre callos o papilomas está absolutamente contraindicada por el riesgo de úlcera.
Tratamiento profesional en Los Ángeles
En Podología Los Ángeles contamos con los equipos y la formación necesaria para diagnosticar con precisión si la lesión que te preocupa es un papiloma plantar, un callo, un heloma u otra afección del pie. Realizamos el tratamiento más adecuado según cada caso y te entregamos las indicaciones para evitar recidivas.
Puedes conocer todos nuestros servicios disponibles o bien solicitar una hora directamente a través de nuestra página de contacto. Atendemos en Los Ángeles, Región del Biobío, y ofrecemos atención de lunes a viernes con hora previa.
No postergues la consulta: cuanto antes se diagnostica y trata una lesión plantar, más sencillo y rápido es su resolución.