·6 min read·Salud del pie

Gota en el pie: Síntomas, diagnóstico y manejo podológico

Conoce los síntomas de la gota en el pie y cómo manejarla correctamente. Información de Podología Los Ángeles, Chile, para tu bienestar.

Qué es la gota y por qué afecta al pie

La gota es una forma de artritis inflamatoria causada por la acumulación de cristales de ácido úrico en las articulaciones. Aunque puede afectar cualquier articulación del cuerpo, tiene una predilección marcada por la articulación metatarsofalángica del dedo gordo del pie, una presentación conocida como podagra.

Este trastorno metabólico se produce cuando los niveles de ácido úrico en sangre (hiperuricemia) superan el umbral de solubilidad, provocando la formación y depósito de cristales de urato monosódico en los tejidos articulares. La respuesta inflamatoria que generan estos cristales es una de las más intensas que puede experimentar el cuerpo humano.

En Podología Los Ángeles recibimos pacientes con dolor agudo en el pie que resulta ser un episodio de gota. Reconocer los síntomas a tiempo es fundamental para un manejo adecuado.

Síntomas de la gota en el pie

Crisis aguda de gota

El ataque agudo de gota es inconfundible por su intensidad:

  • Dolor extremo que suele comenzar de noche o en las primeras horas de la mañana
  • Hinchazón intensa de la articulación afectada
  • Enrojecimiento y calor local que puede confundirse con una infección
  • Hipersensibilidad al tacto, incluso el roce de la sábana resulta insoportable
  • Limitación completa del movimiento de la articulación
  • En algunos casos, fiebre y malestar general

El primer episodio suele afectar al dedo gordo del pie en más del 50% de los casos. Sin tratamiento, la crisis puede durar entre 7 y 14 días antes de resolverse espontáneamente.

Periodo intercrítico

Entre los ataques agudos existe un periodo asintomático que puede durar semanas, meses o incluso años. Sin embargo, sin tratamiento adecuado, los episodios tienden a ser más frecuentes, más prolongados y a afectar más articulaciones.

Gota tofácea crónica

En etapas avanzadas, los cristales de urato forman depósitos visibles llamados tofos. En el pie pueden aparecer:

  • En los dedos, especialmente alrededor de las articulaciones
  • En el tendón de Aquiles
  • En el dorso del pie
  • En la zona del tobillo

Los tofos pueden ulcerarse, drenar un material blanquecino y deformar permanentemente las articulaciones.

Factores de riesgo

Los principales factores que aumentan la probabilidad de desarrollar gota son:

  • Dieta rica en purinas: Carnes rojas, vísceras, mariscos y cerveza elevan los niveles de ácido úrico
  • Consumo de alcohol: Especialmente cerveza y licores destilados
  • Sobrepeso y obesidad: La producción de ácido úrico aumenta con el peso corporal
  • Medicamentos: Diuréticos, aspirina en dosis bajas y algunos inmunosupresores
  • Enfermedades asociadas: Hipertensión, diabetes, enfermedad renal, síndrome metabólico
  • Sexo y edad: Más frecuente en hombres de 30 a 50 años; en mujeres, aumenta después de la menopausia
  • Genética: Existe una predisposición familiar significativa
  • Deshidratación: Reduce la capacidad del riñón para eliminar ácido úrico

Diagnóstico

Evaluación clínica

El diagnóstico se basa inicialmente en la presentación clínica característica: dolor agudo, hinchazón y enrojecimiento en la articulación del dedo gordo de inicio súbito.

Estudios de laboratorio

  • Ácido úrico en sangre: Valores superiores a 7 mg/dL en hombres o 6 mg/dL en mujeres sugieren hiperuricemia, aunque los niveles pueden estar normales durante una crisis aguda
  • Hemograma y velocidad de sedimentación: Para evaluar la respuesta inflamatoria
  • Función renal: Para descartar compromiso del riñón

Análisis de líquido sinovial

La punción articular y el análisis del líquido sinovial bajo microscopio de luz polarizada es el estándar de oro diagnóstico. La presencia de cristales de urato monosódico con birrefringencia negativa confirma la gota de forma definitiva.

Estudios de imagen

  • Radiografías para evaluar daño articular crónico
  • Ecografía articular que puede mostrar el signo de la doble línea
  • Tomografía de doble energía (DECT) para detectar depósitos de urato

Manejo de la gota en el pie

Tratamiento de la crisis aguda

El tratamiento del episodio agudo busca aliviar el dolor y la inflamación:

  • Antiinflamatorios no esteroidales (AINEs): Primera línea de tratamiento. Se inician a dosis plenas al comienzo del ataque.
  • Colchicina: Eficaz si se administra en las primeras 12 a 24 horas del inicio de los síntomas.
  • Corticosteroides: En pacientes que no toleran AINEs ni colchicina, se utilizan por vía oral, intramuscular o intraarticular.

Es importante destacar que el manejo farmacológico debe ser indicado y supervisado por un médico.

Medidas complementarias durante la crisis

Desde la podología, recomendamos:

  • Reposo de la articulación afectada, evitando apoyar el pie
  • Aplicación de hielo local durante 15 a 20 minutos varias veces al día, protegiendo la piel con una tela
  • Elevación del pie para reducir la hinchazón
  • Uso de calzado amplio y blando que no comprima la zona inflamada
  • Hidratación abundante para favorecer la eliminación de ácido úrico
  • Evitar el alcohol durante la crisis

Tratamiento a largo plazo

La prevención de nuevos episodios requiere un abordaje sostenido:

Modificaciones dietéticas:

  • Reducir el consumo de carnes rojas, vísceras y mariscos
  • Limitar el consumo de alcohol, especialmente cerveza
  • Aumentar la ingesta de agua
  • Incorporar lácteos bajos en grasa, que tienen efecto protector
  • Consumir frutas y verduras ricas en vitamina C
  • Evitar bebidas azucaradas con fructosa

Tratamiento farmacológico hipouricemiante: Medicamentos como el alopurinol o el febuxostat reducen la producción de ácido úrico. Su indicación es médica y requiere seguimiento con análisis periódicos.

Control de peso: La reducción del peso corporal disminuye significativamente los niveles de ácido úrico. Para entender la relación entre el peso y la salud de los pies, puedes consultar nuestro artículo sobre sobrepeso y problemas en los pies.

El rol del podólogo en la gota

Si bien el tratamiento farmacológico de la gota corresponde al médico reumatólogo o internista, el podólogo cumple funciones importantes:

  • Evaluación del calzado para minimizar la presión sobre las articulaciones afectadas
  • Confección de plantillas que redistribuyan las cargas y protejan las zonas vulnerables
  • Tratamiento de callosidades y alteraciones de la piel secundarias a las deformidades articulares
  • Manejo de los tofos superficiales que comprometan la piel
  • Educación sobre el cuidado diario del pie en pacientes gotosos
  • Derivación oportuna al reumatólogo cuando se sospecha gota

En Podología Los Ángeles, en Los Ángeles, Chile, trabajamos coordinadamente con médicos especialistas para ofrecer un manejo integral. La gota no debe tomarse a la ligera: sin tratamiento, puede generar daño articular permanente y afectar seriamente la calidad de vida.

Gota y otras condiciones del pie

La gota puede confundirse con otras patologías del pie como la fascitis plantar, la artritis séptica o el hallux rigidus. Un diagnóstico preciso es esencial para recibir el tratamiento correcto. Si experimentas dolor intenso y repentino en el pie, no te automediques: busca atención profesional para determinar la causa exacta y recibir el tratamiento adecuado.

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