·9 min read·Consejos

Cómo cortar las uñas de los pies correctamente

Aprende la técnica correcta para cortar las uñas de los pies y prevenir uñas encarnadas. Consejos profesionales desde Podología Los Ángeles, Chile.

Cortar las uñas de los pies parece una tarea sencilla, pero hacerlo de manera incorrecta es una de las causas más frecuentes de problemas podológicos, entre ellos las temidas uñas encarnadas. En nuestra consulta de Podología Los Ángeles atendemos con regularidad a pacientes que, sin saberlo, han desarrollado infecciones, dolor crónico y deformaciones en las uñas por seguir técnicas inadecuadas aprendidas por costumbre familiar o por desconocimiento.

En este artículo encontrarás una guía profesional y completa sobre la técnica correcta para cortar las uñas de los pies, los errores más comunes que debes evitar y cuándo es necesario acudir a un especialista.


Por qué es importante cortar correctamente las uñas de los pies

La uña del pie cumple una función protectora sobre los tejidos blandos del dedo. Cuando se corta de forma incorrecta, los bordes laterales pueden crecer hacia dentro de la piel, generando presión, fricción e inflamación. Este proceso, conocido como onicocriptosis o uña encarnada, puede evolucionar hacia infecciones bacterianas que requieren tratamiento médico.

Además, un corte inadecuado puede debilitar la estructura de la uña, favorecer hongos y provocar dolor al caminar, lo que afecta directamente la calidad de vida del paciente.

La buena noticia es que la mayoría de estos problemas son prevenibles con una técnica correcta, constante y con los instrumentos adecuados.


Herramientas necesarias para un corte correcto

Antes de comenzar, asegúrate de contar con los utensilios apropiados. No todas las herramientas disponibles en el mercado son seguras o recomendables para las uñas de los pies.

Cortauñas recto o tijera recta para uñas

El instrumento más recomendado es un cortauñas de cabeza recta, diseñado específicamente para uñas de los pies. Las uñas de los pies son más gruesas y resistentes que las de las manos, por lo que necesitan una herramienta con suficiente potencia de corte.

Las tijeras de punta curva, que se usan habitualmente para las manos, tienden a redondear los extremos de la uña hacia los bordes, lo cual favorece que la uña crezca hacia la piel.

Lima de uñas

Después de cortar, es indispensable usar una lima de grano fino para suavizar los bordes y eliminar cualquier punto áspero o irregular que pueda engancharse con el calcetín o irritar la piel circundante.

Palangana con agua tibia

Remojar los pies entre cinco y diez minutos antes del corte ablanda la uña y facilita un corte más limpio y preciso, reduciendo el riesgo de astillamientos.


Técnica paso a paso para cortar las uñas de los pies

Seguir estos pasos de manera sistemática marca una diferencia significativa en la salud de tus pies a largo plazo.

Paso 1: Lavar y remojar los pies

Lava los pies con agua tibia y jabón neutro. Luego, remójalos durante cinco a diez minutos para ablandar las uñas. Sécalos bien, especialmente entre los dedos, ya que la humedad residual favorece el desarrollo de hongos.

Paso 2: Preparar los instrumentos

Desinfecta el cortauñas y la lima con alcohol al 70% antes de usarlos. Este paso es fundamental para evitar introducir bacterias u hongos en pequeñas heridas o grietas que puedan existir en la piel.

Paso 3: Cortar en línea recta

Este es el punto más importante de toda la técnica. Corta la uña siguiendo una línea horizontal recta, de un extremo al otro, sin redondear ni excavar los laterales. La uña debe quedar con una forma cuadrada o levemente redondeada solo en las esquinas superiores, pero nunca en los bordes que quedan en contacto con la piel del surco ungueal.

Evita cortar en un solo movimiento si la uña es gruesa o ancha. Es preferible realizar varios cortes pequeños desde un lado hacia el centro, y luego desde el otro lado hacia el centro.

Paso 4: Dejar el largo correcto

La uña debe sobresalir apenas uno o dos milímetros por encima del borde libre del dedo. Cortarla demasiado corta es uno de los errores más frecuentes y peligrosos: cuando la uña no cubre el extremo del dedo, los bordes laterales quedan sin guía y tienden a crecer hacia los tejidos blandos.

Paso 5: Limar los bordes

Con una lima de grano fino, suaviza los bordes y esquinas de la uña utilizando movimientos en una sola dirección, de adentro hacia afuera. Nunca limes de forma serrada, ya que esto debilita la estructura de la uña.

Paso 6: Revisar el resultado

Pasa el dedo suavemente por debajo de cada uña y alrededor de los surcos laterales para verificar que no haya bordes filosos ni puntas que puedan clavarse. Si sientes algún punto irregular, vuelve a limar en esa zona.


Errores frecuentes que debes evitar

Conocer los errores más comunes te ayudará a identificar y corregir malos hábitos que pueden estar causando problemas sin que lo notes.

Redondear los laterales de la uña

Es el error más extendido. Muchas personas intentan dar a la uña del pie la misma forma redondeada que a la de la mano, pero esto deja los bordes laterales libres para crecer hacia el tejido blando del surco ungueal.

Cortar demasiado corto

Cortar la uña al ras o por debajo del borde libre del dedo elimina la barrera protectora que guía el crecimiento. Esto no solo es doloroso en el momento, sino que genera un entorno propicio para las uñas encarnadas en los ciclos de crecimiento siguientes.

Usar instrumentos sin desinfectar o en mal estado

Un cortauñas deteriorado, oxidado o sin filo produce cortes irregulares que dejan bordes ásperos y aumenta el riesgo de introducir microorganismos. Reemplaza tus instrumentos con regularidad.

Cortar las uñas con los pies secos

Las uñas secas son más quebradizas y propensas a astillarse durante el corte, dejando esquirlas que pueden clavarse en la piel. El remojo previo es un paso que no debe omitirse.

Ignorar el dolor o la inflamación

Si al cortar sientes dolor en los laterales, si la piel alrededor de la uña está enrojecida, inflamada o supura líquido, no intentes resolver el problema por tu cuenta. Estos son signos de que ya existe una uña encarnada o una infección que requiere atención profesional.


Frecuencia de corte recomendada

La frecuencia ideal para cortar las uñas de los pies varía según la tasa de crecimiento de cada persona, que depende de factores como la edad, la alimentación y la circulación. Como referencia general:

  • Adultos sanos: cada tres a cuatro semanas.
  • Personas mayores: con mayor frecuencia si las uñas son gruesas o presentan cambios tróficos, idealmente bajo supervisión podológica.
  • Pacientes diabéticos o con problemas circulatorios: el corte debe realizarlo siempre un podólogo, ya que cualquier pequeña herida puede tener consecuencias graves.

Consideraciones especiales para personas vulnerables

Existen grupos de personas para quienes el autocuidado de las uñas implica un riesgo elevado y que deben acudir a un profesional de forma periódica.

Personas con diabetes

La neuropatía periférica reduce la sensibilidad en los pies, lo que hace que pequeñas lesiones pasen desapercibidas. Al mismo tiempo, la alteración de la circulación enlentece la cicatrización, convirtiendo una herida mínima en una úlcera de difícil resolución. En estos pacientes, el corte de uñas es una prestación clínica, no cosmética.

Personas con problemas circulatorios

La insuficiencia venosa o arterial también compromete la capacidad de respuesta del organismo ante lesiones. El podólogo evaluará la condición vascular antes de cada intervención.

Personas mayores

Con la edad, las uñas de los pies se engrosan, se decoloran y pierden parte de su estructura normal. El corte puede requerir instrumentos especiales y una técnica adaptada.

Personas con dificultades de movilidad

Quienes no pueden alcanzar cómodamente sus pies por limitaciones físicas deben buscar ayuda para este cuidado. Intentar cortar las uñas en una postura forzada aumenta el riesgo de accidentes.


Cuándo consultar a un podólogo

Hay situaciones en las que el autocuidado no es suficiente y es necesario acudir a una consulta podológica:

  • Uña encarnada con dolor, enrojecimiento o secreción.
  • Uñas engrosadas que no pueden cortarse con instrumentos convencionales.
  • Presencia de hongos (uñas amarillas, opacas, quebradizas o con mal olor).
  • Heridas o grietas alrededor de las uñas que no cicatrizan.
  • Dolor persistente en los dedos al caminar.
  • Pacientes diabéticos, con insuficiencia renal o problemas vasculares.

Para complementar la información de este artículo, te recomendamos leer nuestra guía sobre cómo prevenir uñas encarnadas y la guía completa de cuidado de uñas de los pies, donde encontrarás más estrategias para mantener tus pies sanos.


Productos recomendados para el cuidado de las uñas en casa

Además de la técnica correcta, algunos productos pueden contribuir al buen estado de las uñas entre consultas:

  • Cremas hidratantes con urea al 10-15%: mantienen la cutícula y la piel periungual hidratadas, reduciendo grietas y durezas.
  • Aceite de cutículas: nutre la zona alrededor de la uña y previene el endurecimiento excesivo.
  • Calzado de horma ancha: el calzado estrecho o apuntado genera presión lateral sobre las uñas, favoreciendo el crecimiento encarnado. Elegir calzado adecuado es parte del cuidado podológico.

Resumen de la técnica correcta

Para facilitar la consulta rápida, aquí tienes los puntos clave en formato de lista:

  • Remojar los pies cinco a diez minutos antes del corte.
  • Desinfectar los instrumentos con alcohol al 70%.
  • Cortar en línea recta horizontal, sin redondear los laterales.
  • Dejar la uña a uno o dos milímetros sobre el borde libre del dedo.
  • Limar los bordes suavemente en una sola dirección.
  • Repetir el proceso cada tres o cuatro semanas.
  • Consultar al podólogo ante cualquier signo de inflamación, dolor o infección.

Consulta con nuestro equipo en Los Ángeles, Chile

En Podología Los Ángeles contamos con profesionales especializados en el diagnóstico y tratamiento de patologías ungueales, incluyendo uñas encarnadas, onicomicosis y alteraciones tróficas. Atendemos a pacientes de todas las edades, con especial atención a personas con diabetes y adultos mayores.

Si tienes dudas sobre el estado de tus uñas o deseas recibir una evaluación podológica completa, te invitamos a conocer nuestros servicios y agendar una consulta. Nuestro objetivo es que camines sin dolor y con la tranquilidad de saber que tus pies están en buenas manos.

No esperes a que el dolor se intensifique. Una consulta preventiva a tiempo puede evitar semanas de molestias y tratamientos más complejos.

¿Necesitas atención podológica?

Agenda tu hora hoy y cuida la salud de tus pies con profesionales