·9 min read·Tratamientos

Pie plano en adultos: Causas y tratamiento

Todo sobre el pie plano en adultos: causas, síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento podológico en Los Ángeles, Chile.

El pie plano en adultos es una condición frecuente que afecta la calidad de vida de muchas personas. A diferencia de lo que ocurre en la infancia —donde el arco plantar todavía está en desarrollo—, cuando el pie plano aparece o se consolida en la etapa adulta suele traer consigo molestias que van más allá de la simple incomodidad al caminar. Dolor en los pies, tobillos, rodillas e incluso en la zona lumbar son consecuencias habituales que, sin el tratamiento adecuado, tienden a agravarse con el tiempo.

En este artículo explicamos qué es exactamente el pie plano en adultos, cuáles son sus causas más frecuentes, cómo se diagnostica correctamente y qué opciones de tratamiento existen hoy en día para recuperar la funcionalidad y el bienestar.

¿Qué es el pie plano en adultos?

El pie plano, conocido clínicamente como pie plano valgus o insuficiencia del tendón tibial posterior, se caracteriza por la pérdida o reducción del arco longitudinal medial del pie. En condiciones normales, ese arco actúa como un amortiguador natural que distribuye el peso corporal de manera uniforme y proporciona estabilidad durante la marcha.

Cuando el arco se aplana, la planta del pie contacta en mayor superficie con el suelo, lo que altera toda la biomecánica del miembro inferior. Esta alteración no se limita al pie: la cadena cinética ascendente lleva las compensaciones hasta la rodilla, la cadera y la columna vertebral.

Es importante distinguir entre el pie plano flexible —donde el arco desaparece solo al apoyar el peso— y el pie plano rígido, en el que la deformidad persiste incluso sin carga. El primero es mucho más común en adultos y, en muchos casos, tiene solución conservadora. El segundo requiere una evaluación más exhaustiva.

Causas del pie plano en adultos

A diferencia de los niños, en quienes el arco plantar puede estar simplemente sin desarrollar, los adultos que desarrollan pie plano suelen tener causas identificables. Las más frecuentes son:

Insuficiencia o rotura del tendón tibial posterior

Es la causa más común de pie plano adquirido en adultos. El tendón tibial posterior es el principal soporte dinámico del arco. Cuando se inflama, degenera o se rompe parcialmente —ya sea por uso excesivo, lesiones deportivas o simplemente por el desgaste acumulado con los años—, el arco empieza a ceder progresivamente.

Sobrepeso y obesidad

El exceso de peso ejerce una presión sostenida sobre las estructuras plantares. Los ligamentos y tendones que mantienen el arco no están diseñados para soportar cargas permanentemente elevadas, y con el tiempo pueden ceder. Esta es una causa subestimada que con frecuencia se combina con otras.

Embarazo

Durante el embarazo, la combinación de aumento de peso y la liberación de la hormona relaxina —que relaja los ligamentos para facilitar el parto— puede provocar el aplanamiento temporal o permanente del arco plantar. Muchas mujeres notan que tras el embarazo necesitan una talla de calzado mayor, lo que refleja cambios reales en la estructura del pie.

Artritis y enfermedades sistémicas

La artritis reumatoide, la artritis psoriásica y otras enfermedades inflamatorias pueden afectar las articulaciones del pie y debilitar los tejidos blandos que sostienen el arco. La diabetes también predispone a lesiones del pie que pueden derivar en deformidades.

Calzado inadecuado

El uso prolongado de calzado sin soporte plantar, con tacones muy altos o que no se adaptan a la morfología del pie, contribuye a la sobrecarga de las estructuras de soporte. Este factor es especialmente relevante en personas con una predisposición anatómica.

Factores hereditarios

Existe una base genética importante en el pie plano. Si los padres tienen pie plano, es más probable que los hijos también lo desarrollen. La laxitud ligamentosa heredada es un factor que predispone al aplanamiento del arco bajo carga.

Síntomas: cómo saber si tenemos pie plano

El pie plano en adultos no siempre duele, pero cuando lo hace, los síntomas son bastante característicos:

  • Dolor en la zona interna del tobillo y el arco medial, especialmente tras periodos prolongados de pie o después de caminar largas distancias.
  • Inflamación en la parte interna del tobillo, que puede aparecer incluso en reposo en casos avanzados.
  • Fatiga muscular en los pies y las piernas al final del día.
  • Dolor en las rodillas, las caderas o la zona lumbar como consecuencia de la alteración biomecánica.
  • Desgaste asimétrico del calzado, generalmente más pronunciado en la zona interna.
  • Dificultad para ponerse de puntillas sobre el pie afectado, lo que indica una insuficiencia del tendón tibial posterior.

Si nota dolor en la planta del pie de forma persistente, es conveniente consultar a un podólogo para descartar que el origen sea un pie plano no diagnosticado.

Diagnóstico podológico

El diagnóstico del pie plano en adultos combina la exploración clínica con estudios complementarios cuando es necesario. En una consulta podológica completa se realiza:

Anamnesis y exploración física

El podólogo recoge el historial del paciente: cuándo comenzaron los síntomas, si existe antecedente familiar, qué actividad física realiza y qué calzado usa habitualmente. Luego observa la morfología del pie en descarga y en carga, evalúa el rango de movilidad articular y realiza la prueba de elevación del talón (single heel rise test) para valorar la función del tendón tibial posterior.

Estudio de la pisada (podoscopía y baropodometría)

La podoscopía permite visualizar directamente la huella plantar y verificar el grado de aplanamiento del arco. La baropodometría —disponible en clínicas más equipadas— mapea la distribución de presiones en la planta del pie durante la marcha, lo que aporta información cuantitativa muy útil para planificar el tratamiento.

Estudios de imagen

En casos de dolor intenso, sospecha de rotura tendinosa o cuando se contempla una intervención quirúrgica, se solicita una ecografía o una resonancia magnética para evaluar el estado del tendón tibial posterior y las estructuras ligamentosas.

Opciones de tratamiento

El tratamiento del pie plano en adultos depende del grado de deformidad, la presencia de síntomas y las expectativas del paciente. En la gran mayoría de los casos, el abordaje conservador es suficiente para controlar los síntomas y frenar la progresión.

Plantillas ortopédicas a medida

Las plantillas ortopédicas son el tratamiento de primera línea en el pie plano sintomático. Una plantilla bien diseñada redistribuye las presiones plantares, restaura parcialmente el arco y descarga el tendón tibial posterior. Es fundamental que sean personalizadas: las plantillas genéricas de farmacia rara vez ofrecen el control biomecánico necesario.

En nuestra consulta en Los Ángeles, Chile, realizamos el estudio baropodométrico previo para fabricar plantillas adaptadas a la pisada específica de cada paciente.

Fisioterapia y ejercicios de fortalecimiento

El fortalecimiento de la musculatura intrínseca del pie y del tibial posterior es esencial para estabilizar el arco. Ejercicios como el recogimiento de toalla con los dedos, las elevaciones de talón unilaterales y el trabajo propioceptivo sobre superficies inestables forman parte de los programas de rehabilitación más efectivos.

Además, el estiramiento del tendón de Aquiles es especialmente importante, ya que la retracción del tríceps sural aumenta las fuerzas que colapsan el arco durante la marcha.

Calzado adecuado

El podólogo orientará sobre las características que debe tener el calzado: suela rígida en el talón, buen contrafuerte, horma recta y altura de tacón moderada (entre 1,5 y 2,5 cm). En personas con pie plano importante, el calzado ortopédico puede complementar el efecto de las plantillas.

Infiltraciones y tratamientos antiinflamatorios

En fase aguda, con inflamación importante del tendón tibial posterior, pueden estar indicadas infiltraciones de corticoides guiadas por ecografía o la aplicación de ondas de choque para estimular la regeneración tendinosa. Estos tratamientos se valoran caso a caso.

Cirugía

La cirugía queda reservada para los casos graves que no responden al tratamiento conservador tras un periodo razonable, o cuando la deformidad es rígida y produce limitación funcional significativa. Los procedimientos más habituales incluyen la reconstrucción del tendón tibial posterior, los osteotomías de corrección y, en casos extremos, la artrodesis.

Pie plano en adultos y en niños: diferencias clave

Aunque comparten el mismo nombre, el pie plano en adultos y en niños tiene implicaciones distintas. En los niños, el arco plantar sigue desarrollándose hasta aproximadamente los 7-8 años, por lo que la presencia de pie plano flexible en edades tempranas es relativamente normal y, en muchos casos, no requiere tratamiento activo. Si quiere saber más sobre cuándo sí debe preocuparse, puede consultar nuestro artículo sobre pies planos en niños.

En los adultos, en cambio, el arco ya debería estar formado, de modo que su pérdida siempre requiere evaluación y seguimiento.

Prevención y cuidados en el día a día

Aunque no siempre es posible evitar el pie plano, hay medidas que reducen el riesgo de que la condición progrese:

  • Mantener un peso saludable para reducir la carga sobre el pie.
  • Usar calzado con soporte plantar adecuado desde edades tempranas.
  • Evitar pasar muchas horas de pie sobre superficies duras sin descanso.
  • Realizar ejercicios de fortalecimiento del pie de forma regular.
  • Consultar al podólogo ante los primeros síntomas, sin esperar a que el dolor se vuelva invalidante.

En Los Ángeles, Chile, muchos pacientes llegan a la consulta cuando el dolor ya lleva meses limitando su actividad diaria. La detección temprana permite tratamientos menos invasivos y resultados mucho mejores a largo plazo.

Tratamiento del pie plano en Los Ángeles, Chile

En nuestra clínica de podología en Los Ángeles ofrecemos una evaluación completa del pie plano adulto: estudio de la pisada, fabricación de plantillas a medida y seguimiento personalizado. Si usted o algún familiar presenta dolor de pie, tobillo o alteraciones en la marcha, no deje pasar más tiempo.

Puede conocer todos nuestros servicios y solicitar una consulta presencial. La atención temprana marca la diferencia entre un tratamiento sencillo y la necesidad de intervenciones más complejas.

No normalice el dolor de pies. El pie plano tiene solución y el primer paso es una valoración profesional.

¿Necesitas atención podológica?

Agenda tu hora hoy y cuida la salud de tus pies con profesionales