Pie diabético: Cuándo ir a urgencias y señales de alarma críticas
Identifica cuándo un pie diabético requiere atención de urgencia. Señales de alarma explicadas por Podología Los Ángeles, Chile, Biobío.
La importancia de reconocer una emergencia en el pie diabético
El pie diabético es una de las complicaciones más graves de la diabetes mellitus. Cada año, miles de personas en Chile sufren amputaciones que podrían haberse evitado con una detección temprana y una respuesta oportuna ante las señales de alarma.
En Podología Los Ángeles trabajamos activamente en la prevención y el seguimiento del pie diabético. Sin embargo, existen situaciones que requieren atención médica inmediata en un servicio de urgencias. Saber reconocerlas puede significar la diferencia entre conservar o perder una extremidad.
Señales de alarma que requieren urgencias
Signos de infección severa
Acude a urgencias de inmediato si presentas:
- Fiebre superior a 38 grados junto con enrojecimiento o hinchazón en el pie
- Enrojecimiento que se extiende rápidamente desde una herida o úlcera
- Líneas rojas que ascienden desde el pie hacia la pierna (linfangitis)
- Secreción purulenta abundante, especialmente si tiene mal olor
- Piel caliente al tacto con dolor creciente
- Crepitación (sensación de burbujas bajo la piel), que puede indicar una infección por gas
La infección en un pie diabético puede progresar en horas de un cuadro leve a una situación que amenaza la extremidad o la vida. No esperes a que la situación empeore.
Cambios vasculares agudos
Busca atención urgente ante:
- Pie que cambia repentinamente de color a pálido, azulado o morado oscuro
- Frialdad súbita en un pie que antes tenía temperatura normal
- Ausencia de pulso palpable en el pie o el tobillo
- Dolor isquémico agudo que no cede con el reposo
- Palidez que no se recupera al bajar la pierna después de elevarla
Estos signos pueden indicar una obstrucción arterial aguda que requiere intervención vascular de emergencia.
Úlceras con deterioro rápido
- Úlcera que aumenta de tamaño significativamente en 24 a 48 horas
- Herida que expone tendones, hueso o articulaciones
- Tejido negro (necrosis) que se extiende alrededor de una úlcera
- Úlcera profunda con olor fétido intenso
- Sangrado que no se detiene con presión directa
Síntomas sistémicos
- Confusión o desorientación asociada a una herida en el pie
- Náuseas, vómitos o debilidad extrema junto con signos de infección podal
- Escalofríos y sudoración profusa
- Descontrol severo de la glucemia que no responde al tratamiento habitual
Estos síntomas pueden indicar sepsis, una respuesta inflamatoria sistémica potencialmente mortal que requiere hospitalización inmediata.
Situaciones que requieren consulta urgente pero no necesariamente urgencias
Existen situaciones que, sin ser emergencias inmediatas, requieren atención profesional dentro de las 24 a 48 horas:
- Aparición de una nueva ampolla o herida en el pie
- Uña encarnada con signos de infección localizada (enrojecimiento y dolor sin fiebre)
- Cambios de coloración leves en los dedos
- Callosidad que sangra o duele de forma inusual
- Sensación nueva de hormigueo, ardor o entumecimiento
- Edema unilateral que no cede con la elevación
Para estas situaciones, agenda una consulta podológica lo antes posible. En Podología Los Ángeles, en Los Ángeles, Chile, priorizamos la atención de pacientes diabéticos con estas presentaciones.
Qué hacer antes de llegar a urgencias
Mientras te diriges al servicio de urgencias:
- No intentes drenar, limpiar profundamente ni manipular la herida
- Cubre la lesión con una gasa estéril limpia sin presionar excesivamente
- No apliques remedios caseros, cremas ni productos no indicados por un profesional
- Si hay sangrado activo, aplica presión suave con una gasa limpia
- Lleva un registro de tus niveles de glucosa recientes
- Informa sobre todos los medicamentos que tomas
- Si es posible, fotografía la evolución de la lesión para mostrar al equipo médico
Prevención: la mejor estrategia
La mayoría de las emergencias del pie diabético se pueden prevenir con un seguimiento adecuado:
Revisión diaria de los pies
- Examina ambos pies todos los días, incluyendo los espacios entre los dedos y las plantas
- Usa un espejo o pide ayuda si tienes dificultad para ver la planta del pie
- Busca cambios de color, hinchazón, ampollas, callosidades, heridas o zonas calientes
- Presta atención a cualquier cambio de sensibilidad
Control metabólico
- Mantén la hemoglobina glicosilada (HbA1c) por debajo de 7% según la indicación de tu médico
- Controla la presión arterial y el colesterol
- No fumes, ya que el tabaco deteriora la circulación periférica
- Mantén un peso saludable
Cuidado podológico regular
- Acude a controles podológicos cada 3 a 6 meses según tu nivel de riesgo
- No cortes las uñas tú mismo si tienes neuropatía o mala visión
- No uses callicidas, cuchillas ni instrumentos cortantes sin supervisión profesional
- Usa calzado adecuado que no genere puntos de presión
Para una guía completa sobre el cuidado preventivo, consulta nuestro artículo sobre pie diabético y prevención.
Calzado protector
- Usa zapatos cerrados que protejan el pie de lesiones externas
- Revisa el interior del calzado antes de ponértelo para detectar objetos, costuras o irregularidades
- No camines descalzo nunca, ni siquiera en casa
- Elige calzado de horma ancha que no comprima los dedos
- Considera el uso de calzado terapéutico si tu podólogo lo recomienda
Clasificación del riesgo del pie diabético
Los profesionales de la salud clasifican el riesgo del pie diabético para determinar la frecuencia de los controles:
- Riesgo bajo: Sensibilidad conservada, pulsos presentes, sin deformidades. Control anual.
- Riesgo moderado: Neuropatía leve o enfermedad vascular periférica leve. Control cada 3 a 6 meses.
- Riesgo alto: Neuropatía avanzada, enfermedad vascular periférica significativa o antecedente de úlcera. Control cada 1 a 3 meses.
- Riesgo muy alto: Úlcera activa o amputación previa. Seguimiento continuo multidisciplinario.
Conocer tu nivel de riesgo te permite anticipar problemas y buscar ayuda a tiempo. Para saber más sobre los exámenes necesarios, revisa nuestro artículo sobre exámenes y chequeos para el pie diabético.
El papel de la familia
Los familiares de personas con diabetes juegan un rol crucial:
- Ayudar con la revisión diaria de los pies cuando el paciente tiene dificultad
- Conocer las señales de alarma para actuar rápidamente
- Acompañar al paciente a sus controles médicos y podológicos
- Asegurar que el entorno del hogar sea seguro para evitar lesiones
No subestimes ninguna señal
En el pie diabético, lo que parece un problema menor puede escalar rápidamente. Una pequeña ampolla puede convertirse en una úlcera profunda en días. Una infección localizada puede volverse sistémica en horas.
En Podología Los Ángeles, en la región del Biobío, insistimos en un mensaje claro: ante la duda, consulta. Es preferible acudir a urgencias por una falsa alarma que llegar tarde ante una emergencia real. Tu pie y tu salud dependen de decisiones oportunas.