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Cuidado podológico postquirúrgico: Guía de recuperación

Guía completa de cuidados podológicos postquirúrgicos para una recuperación exitosa. Podología Los Ángeles, Chile, te acompaña.

La importancia del cuidado postquirúrgico en podología

Después de una intervención quirúrgica en los pies, el proceso de recuperación es tan importante como la operación misma. Un cuidado postquirúrgico adecuado determina en gran medida el éxito del tratamiento, la velocidad de la recuperación y la prevención de complicaciones.

En Podología Los Ángeles acompañamos a nuestros pacientes durante todo el proceso de recuperación, proporcionando instrucciones personalizadas y seguimiento continuo para garantizar los mejores resultados.

Cirugías podológicas más frecuentes

Corrección de juanetes (hallux valgus)

La bunionectomía es una de las cirugías podológicas más realizadas. Implica la corrección de la desviación del primer dedo y la eliminación de la prominencia ósea. La recuperación suele extenderse entre seis y ocho semanas, dependiendo de la técnica utilizada.

Cirugía de uñas encarnadas

La matricectomía parcial o total es un procedimiento habitual para casos recurrentes de uñas encarnadas. Aunque es una intervención menor, requiere cuidados específicos para evitar infecciones.

Corrección de dedos en garra o martillo

Este procedimiento busca devolver la alineación natural a los dedos afectados, mejorando tanto la funcionalidad como la estética del pie.

Eliminación de neuromas

La extirpación del neuroma de Morton es necesaria cuando los tratamientos conservadores no han sido efectivos para aliviar el dolor.

Primeras 48 horas: fase crítica

Las primeras 48 horas tras la cirugía son determinantes. Durante este período debes seguir estas indicaciones:

  • Mantener el pie elevado por encima del nivel del corazón para reducir la inflamación
  • Aplicar hielo envuelto en un paño sobre la zona intervenida, en sesiones de 15 a 20 minutos cada dos horas
  • No apoyar el pie operado a menos que el profesional lo autorice
  • Tomar la medicación prescrita en los horarios indicados, incluyendo analgésicos y antibióticos
  • No retirar ni mojar el vendaje bajo ninguna circunstancia

Control del dolor

Es normal experimentar dolor una vez que el efecto de la anestesia desaparece. Para manejarlo adecuadamente:

  • Toma los analgésicos antes de que el dolor se intensifique
  • Mantén el pie elevado, ya que la posición reduce la presión y el malestar
  • Evita movimientos bruscos o innecesarios del pie operado
  • Comunica a tu podólogo si el dolor es incontrolable o aumenta de forma inusual

Primera semana de recuperación

Cuidado de la herida

El manejo correcto de la herida quirúrgica es fundamental para prevenir infecciones y favorecer la cicatrización:

  • Acude a las citas programadas para el cambio de vendaje
  • No mojes la zona operada; usa protectores impermeables al ducharte
  • Observa la herida durante los cambios de vendaje, reportando cualquier signo de infección como enrojecimiento excesivo, supuración o aumento del dolor
  • No apliques cremas, pomadas o remedios caseros sin autorización profesional

Movilidad y reposo

  • Utiliza muletas o un andador si te fueron indicados
  • Limita los desplazamientos a lo estrictamente necesario
  • No conduzcas vehículos si el pie operado es el derecho
  • Evita estar de pie por períodos prolongados

Segunda a cuarta semana

Transición gradual

A medida que avanza la recuperación, se incorporan nuevas actividades de forma progresiva:

  • Inicio de ejercicios suaves de movilidad según indicación profesional
  • Uso progresivo de calzado postquirúrgico especializado
  • Aumento gradual del tiempo de caminata
  • Reducción progresiva de la medicación para el dolor

Calzado postquirúrgico

El calzado adecuado durante la recuperación es crucial. Para profundizar en la importancia de una correcta elección de calzado, revisa nuestro artículo sobre cómo elegir el calzado adecuado para tus pies. Durante la fase postquirúrgica:

  • Usa exclusivamente el calzado postquirúrgico recomendado por tu podólogo
  • No intentes calzar zapatos regulares antes de tiempo
  • Asegúrate de que el calzado no ejerza presión sobre la zona intervenida
  • Consulta cuándo puedes transitar a calzado normal y qué tipo es el más adecuado

Alimentación para favorecer la recuperación

Una nutrición adecuada acelera significativamente el proceso de cicatrización y recuperación:

  • Proteínas: fundamentales para la reparación tisular. Incluye carnes magras, legumbres, huevos y lácteos.
  • Vitamina C: favorece la producción de colágeno y la cicatrización. Presente en cítricos, kiwi y pimientos.
  • Zinc: contribuye a la regeneración celular. Se encuentra en frutos secos, semillas y carnes rojas.
  • Vitamina D: importante para la salud ósea. Obtenerla mediante exposición solar moderada y alimentos enriquecidos.
  • Hidratación: beber al menos dos litros de agua al día para mantener los tejidos hidratados.

Señales de alarma: cuándo acudir a urgencias

Aunque la mayoría de las recuperaciones transcurren sin complicaciones, debes estar atento a las siguientes señales:

  • Fiebre superior a 38 grados centígrados
  • Enrojecimiento que se extiende más allá de la zona operada
  • Supuración con mal olor o de color verdoso
  • Sangrado abundante que empapa el vendaje
  • Entumecimiento o pérdida de sensibilidad persistente
  • Hinchazón excesiva que no mejora con la elevación del pie
  • Dolor que no cede con la medicación prescrita

Rehabilitación y fisioterapia

En muchos casos, la fisioterapia es parte integral de la recuperación postquirúrgica. Los objetivos principales son:

  • Recuperar el rango de movilidad articular
  • Fortalecer la musculatura del pie y el tobillo
  • Mejorar el equilibrio y la propiocepción
  • Reeducar la marcha para un patrón de caminata correcto

Los ejercicios de rehabilitación deben ser supervisados y progresivos. Puedes complementar tu recuperación con los ejercicios para fortalecer los pies que recomendamos en nuestro blog, siempre consultando previamente con tu podólogo.

Retorno a la actividad física

La vuelta al deporte y la actividad física debe ser gradual y supervisada. Los tiempos orientativos son:

  • Caminatas suaves: a partir de la cuarta a sexta semana
  • Natación: generalmente tras seis a ocho semanas
  • Actividad deportiva de bajo impacto: entre ocho y doce semanas
  • Deportes de alto impacto: no antes de tres a cuatro meses

Estos plazos son orientativos y varían según el tipo de cirugía, la evolución individual y las indicaciones del profesional tratante.

Cuidados a largo plazo

Una vez completada la recuperación, algunos cuidados se mantienen de forma permanente:

  • Revisiones podológicas periódicas para verificar la evolución
  • Uso de calzado adecuado que no comprometa los resultados de la cirugía
  • Mantener un peso saludable para reducir la carga sobre los pies
  • Incorporar ejercicios de fortalecimiento a la rutina diaria

Nuestro compromiso con tu recuperación

En Podología Los Ángeles, en la ciudad de Los Ángeles, región del Biobío, entendemos que cada paciente y cada cirugía son únicos. Por eso, diseñamos planes de recuperación personalizados que se ajustan a las necesidades específicas de cada caso. Nuestro equipo te acompaña en cada etapa del proceso, desde la preparación previa hasta el alta definitiva.

La clave de una recuperación exitosa está en seguir las indicaciones profesionales con disciplina, mantener una comunicación fluida con tu podólogo y tener paciencia durante el proceso. Tus pies lo merecen.

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