Artritis reumatoide y los pies: Síntomas, cuidados y tratamiento
Cómo afecta la artritis reumatoide a los pies y qué cuidados podológicos necesitas. Información profesional de Podología Los Ángeles, Chile.
Qué es la artritis reumatoide
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunológico ataca por error las articulaciones del propio cuerpo, causando inflamación, dolor y destrucción articular progresiva. Aunque puede afectar cualquier articulación, los pies son una de las zonas más frecuentemente comprometidas.
Se estima que más del 90% de las personas con artritis reumatoide desarrollarán problemas en los pies a lo largo de la enfermedad, y en un porcentaje significativo de casos, los primeros síntomas se manifiestan precisamente en los pies.
Cómo afecta la artritis reumatoide a los pies
Articulaciones más afectadas
Los pies contienen 33 articulaciones en cada uno, lo que los convierte en una zona especialmente vulnerable:
- Articulaciones metatarsofalángicas: las articulaciones que conectan los metatarsianos con los dedos son las más frecuentemente afectadas, especialmente las del antepié
- Articulación del tobillo: su compromiso genera inestabilidad y dificultad para caminar
- Articulación subastragalina: conecta el astrágalo con el calcáneo y es responsable de los movimientos de inversión y eversión del pie
- Articulaciones del mediopié: su afectación puede colapsar el arco plantar
Proceso inflamatorio
La artritis reumatoide afecta las articulaciones del pie de forma progresiva:
- Fase inicial: la membrana sinovial que recubre la articulación se inflama, causando dolor e hinchazón
- Fase de progresión: la inflamación crónica erosiona el cartílago articular
- Fase avanzada: la destrucción articular provoca deformidades, subluxaciones y luxaciones de los dedos
- Fase tardía: las deformidades se vuelven rígidas e irreversibles sin intervención quirúrgica
Síntomas de artritis reumatoide en los pies
Los síntomas pueden variar según la etapa de la enfermedad, pero los más característicos son:
- Dolor articular: especialmente al caminar o al estar de pie, con mayor intensidad por la mañana
- Rigidez matutina: dificultad para mover los pies y los dedos durante los primeros 30-60 minutos del día
- Hinchazón articular: las articulaciones afectadas se ven inflamadas y pueden estar calientes al tacto
- Deformidades progresivas: los dedos pueden adoptar posiciones anómalas como dedos en garra, dedos en martillo o desviación lateral
- Juanetes: la desviación del dedo gordo (hallux valgus) es frecuente en la artritis reumatoide
- Nódulos reumatoides: bultos firmes bajo la piel, frecuentes en las zonas de presión del pie
- Dolor en el talón: por inflamación de la fascia plantar o del tendón de Aquiles
- Aplanamiento del arco plantar: por debilitamiento de los ligamentos del mediopié
Si presentas juanetes asociados a artritis reumatoide, te recomendamos complementar esta lectura con información sobre juanetes: causas, síntomas y opciones de tratamiento.
Diagnóstico podológico
En Podología Los Ángeles realizamos una evaluación completa del pie reumatoide que incluye:
Evaluación clínica
- Exploración articular sistemática de todas las articulaciones del pie
- Evaluación de la movilidad y detección de limitaciones
- Identificación de deformidades y su grado de flexibilidad
- Análisis de puntos de dolor y zonas de presión excesiva
- Evaluación de la piel en busca de callosidades, úlceras o nódulos
Evaluación biomecánica
- Análisis de la marcha para identificar patrones compensatorios
- Estudio de la huella plantar
- Evaluación de la distribución de presiones
- Valoración de la estabilidad del tobillo y el retropié
Evaluación del calzado
- Revisión del calzado habitual del paciente
- Análisis de patrones de desgaste
- Recomendaciones personalizadas de calzado terapéutico
Tratamiento podológico
Tratamiento conservador
La intervención podológica temprana puede retrasar significativamente la progresión de las deformidades:
- Plantillas ortopédicas personalizadas: redistribuyen las presiones, alivian el dolor y corrigen las alteraciones biomecánicas. Son especialmente importantes en el pie reumatoide para proteger las articulaciones metatarsofalángicas
- Ortesis de silicona: protegen los dedos deformados y reducen la fricción entre ellos
- Almohadillas metatarsales: alivian la presión en la zona del antepié
- Calzado terapéutico: zapatos con horma ancha, profundidad extra y materiales flexibles que se adaptan a las deformidades
Cuidado de la piel y las uñas
Los pacientes con artritis reumatoide frecuentemente presentan dificultad para cuidar sus propios pies debido a la rigidez y el dolor articular:
- Tratamiento profesional de callosidades y durezas que se forman por las deformidades
- Corte de uñas especializado, especialmente importante cuando la movilidad de las manos está comprometida
- Cuidado de la piel y prevención de úlceras por presión
- Hidratación y protección de las zonas vulnerables
Tratamiento del dolor
Desde la podología podemos contribuir al manejo del dolor con:
- Terapia manual suave para mantener la movilidad articular
- Recomendaciones de ejercicios adaptados
- Baños de contraste para reducir la inflamación
- Orientación sobre calzado y actividades que minimicen la sobrecarga articular
Cuidados diarios para el pie reumatoide
Los pacientes con artritis reumatoide deben incorporar estos hábitos a su rutina diaria:
Por la mañana
- Realizar movimientos suaves de los dedos y tobillos antes de levantarse
- Aplicar calor local en los pies durante 10-15 minutos para reducir la rigidez matutina
- Calzar zapatos cómodos desde el primer momento, evitando andar descalzo
Durante el día
- Alternar periodos de actividad con periodos de descanso
- Evitar estar de pie de forma prolongada
- Elevar los pies cuando sea posible para reducir la hinchazón
- Usar las plantillas ortopédicas en todo momento
Por la noche
- Inspeccionar los pies buscando enrojecimiento, hinchazón o lesiones
- Aplicar crema hidratante para mantener la piel en buen estado
- Realizar ejercicios suaves de movilidad articular
- Aplicar frío local si hay inflamación activa
Ejercicios recomendados
Los ejercicios regulares ayudan a mantener la movilidad y la fuerza del pie reumatoide:
- Flexo-extensión de dedos: mover los dedos hacia arriba y hacia abajo 10 veces
- Abducción de dedos: separar los dedos entre sí lo máximo posible y mantener 5 segundos
- Círculos de tobillo: realizar movimientos circulares lentos en ambas direcciones
- Recoger objetos con los dedos: intentar agarrar una toalla o canicas con los dedos del pie
- Estiramiento del arco plantar: rodar una botella de agua fría bajo la planta del pie
Para más información sobre cómo cuidar los pies en situaciones especiales, visita nuestro artículo sobre cuidado de pies para personas con artritis.
Trabajo multidisciplinario
El manejo óptimo del pie reumatoide requiere un equipo multidisciplinario:
- Reumatólogo: manejo farmacológico de la enfermedad de base
- Podólogo: tratamiento específico del pie y ortopedia podológica
- Kinesiólogo: rehabilitación y mantenimiento de la función
- Traumatólogo: intervención quirúrgica cuando es necesaria
- Terapeuta ocupacional: adaptación de actividades de la vida diaria
Cuándo consultar
En Podología Los Ángeles, ubicados en Los Ángeles, región del Biobío, contamos con experiencia en el manejo del pie reumatoide. Si padeces artritis reumatoide, es fundamental realizar controles podológicos periódicos, idealmente cada 3-6 meses, para prevenir complicaciones y mantener la mejor funcionalidad posible de tus pies. No esperes a que las deformidades sean irreversibles para buscar ayuda profesional.