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Tendinitis del tibial posterior: Causas, síntomas y tratamiento

Todo sobre la tendinitis del tibial posterior, una causa frecuente de dolor en el pie. Diagnóstico y tratamiento en Podología Los Ángeles, Chile.

Qué es la tendinitis del tibial posterior

El tibial posterior es un músculo profundo de la pierna cuyo tendón recorre la parte interna del tobillo y se inserta en varios huesos del pie. Su función principal es sostener el arco plantar, estabilizar el tobillo y controlar el movimiento de pronación durante la marcha.

Cuando este tendón se inflama, degenera o sufre una rotura parcial, se produce la tendinitis del tibial posterior, también conocida como disfunción del tendón tibial posterior. Es una de las causas más frecuentes de pie plano adquirido en adultos y, si no se trata a tiempo, puede llevar a una deformidad progresiva e incapacitante.

En Podología Los Ángeles, en la región del Biobío, evaluamos regularmente pacientes con esta condición, especialmente mujeres mayores de 40 años y personas con sobrepeso.

Causas y factores de riesgo

La tendinitis del tibial posterior puede desarrollarse por múltiples factores:

Causas mecánicas

  • Sobrepronación excesiva que somete al tendón a un estrés repetitivo
  • Pie plano preexistente que aumenta la demanda sobre el tendón
  • Calzado sin soporte que no controla la pronación
  • Aumento repentino de actividad física sin preparación adecuada
  • Sobrepeso y obesidad que incrementan la carga sobre el tendón

Factores de riesgo sistémicos

  • Edad superior a 40 años
  • Sexo femenino (la prevalencia es mayor en mujeres)
  • Diabetes mellitus
  • Hipertensión arterial
  • Uso prolongado de corticoides
  • Enfermedades inflamatorias como artritis reumatoide
  • Antecedentes de lesiones en el tobillo

Estadios de la disfunción del tibial posterior

La enfermedad progresa en cuatro estadios bien definidos, y el tratamiento varía significativamente según el estadio:

Estadio i: Tendinitis

  • Dolor e inflamación a lo largo del tendón, en la parte interna del tobillo
  • El tendón está inflamado pero íntegro
  • El arco plantar se mantiene
  • El paciente puede ponerse de puntillas sobre un solo pie

Estadio II: Deformidad flexible

  • El tendón se ha elongado o presenta rotura parcial
  • El arco plantar comienza a aplanarse
  • La deformidad es flexible, es decir, se puede corregir manualmente
  • Aparece el signo de "demasiados dedos": al mirar el pie desde atrás, se ven más dedos del lado externo de lo normal

Estadio III: Deformidad rígida

  • El arco plantar se ha colapsado de forma permanente
  • Aparece artrosis en las articulaciones del pie
  • La deformidad no se puede corregir manualmente
  • Dolor significativo al caminar

Estadio IV: Afectación del tobillo

  • La deformidad se extiende al tobillo
  • Inclinación en valgo del astrágalo
  • Artrosis de tobillo
  • Limitación severa de la movilidad

Síntomas característicos

Los síntomas varían según el estadio, pero los más frecuentes incluyen:

  • Dolor en la cara interna del tobillo que puede irradiarse hacia la planta del pie
  • Hinchazón a lo largo del recorrido del tendón
  • Dolor que empeora con la actividad y mejora con el reposo
  • Dificultad para ponerse de puntillas sobre el pie afectado
  • Sensación de debilidad o inestabilidad del tobillo
  • Aplanamiento progresivo del arco plantar
  • Desviación del talón hacia afuera
  • Desgaste asimétrico del calzado en la zona interna

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la combinación de exploración clínica e imágenes:

Exploración clínica

  • Test de elevación sobre un solo pie: El paciente intenta ponerse de puntillas sobre el pie afectado. La incapacidad o el dolor intenso sugieren disfunción del tibial posterior.
  • Palpación del tendón: Dolor a la palpación a lo largo del recorrido tendinoso.
  • Evaluación de la movilidad: Rango de movimiento del tobillo y del pie.
  • Evaluación de la alineación: Posición del retropié y estado del arco plantar.

Estudios de imagen

  • Ecografía: Permite visualizar el engrosamiento, las roturas parciales y la inflamación del tendón.
  • Resonancia magnética: Ofrece una imagen detallada del tendón y las estructuras adyacentes.
  • Radiografías en carga: Evalúan la alineación ósea y la presencia de artrosis.

Tratamiento conservador

En los estadios tempranos, el tratamiento conservador es la primera línea de acción y suele ser efectivo:

Reposo y modificación de actividad

  • Reducir las actividades que provocan dolor
  • Evitar caminar descalzo o con calzado sin soporte
  • Sustituir actividades de impacto por ejercicio de bajo impacto como natación o bicicleta

Ortesis y calzado

Las plantillas ortopédicas juegan un rol fundamental en el manejo de esta condición:

  • Plantillas con soporte del arco medial y cuña en valgo del retropié
  • Calzado estable con contrafuerte rígido
  • En estadios II, puede ser necesario un tobillero semirrígido o una bota Walker temporal

Fisioterapia y rehabilitación

  • Ejercicios de fortalecimiento excéntrico del tibial posterior
  • Estiramientos del tríceps sural (gemelos y sóleo)
  • Trabajo de propiocepción y equilibrio
  • Terapias antiinflamatorias (crioterapia, ultrasonido)

Tratamiento farmacológico

  • Antiinflamatorios no esteroideos por vía oral en fases agudas
  • Aplicación local de hielo (15-20 minutos, 3-4 veces al día)
  • Las infiltraciones con corticoides se evitan generalmente porque pueden debilitar aún más el tendón

Tratamiento quirúrgico

Cuando el tratamiento conservador no es suficiente o la enfermedad ha progresado a estadios avanzados, puede requerirse cirugía:

  • En estadio II: transferencia tendinosa y osteotomía del calcáneo
  • En estadio III: artrodesis de las articulaciones del retropié
  • En estadio IV: artrodesis de tobillo o prótesis

La decisión quirúrgica debe tomarse de forma individualizada, considerando la edad, el nivel de actividad y las expectativas del paciente.

Prevención

Para reducir el riesgo de desarrollar tendinitis del tibial posterior:

  • Usa calzado con buen soporte del arco y contrafuerte firme
  • Mantén un peso corporal saludable
  • Fortalece la musculatura del pie y del tobillo con ejercicios regulares
  • Aumenta la intensidad del ejercicio de forma gradual
  • Consulta al podólogo ante los primeros signos de dolor en la parte interna del tobillo
  • Controla las condiciones de base que aumentan el riesgo (diabetes, hipertensión)

Consulta profesional en Los Ángeles, Chile

La detección temprana de la disfunción del tibial posterior marca la diferencia entre un tratamiento conservador exitoso y una cirugía compleja. Si experimentas dolor en la parte interna del tobillo, notas que tu arco plantar se está aplanando o sientes inestabilidad al caminar, no pospongas la consulta.

En Podología Los Ángeles realizamos una evaluación biomecánica completa para determinar el estadio de la enfermedad y diseñar el plan de tratamiento más adecuado para tu caso. Cuanto antes actúes, mejores serán los resultados.

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