Dermatitis en los pies: Tipos, síntomas y tratamiento podológico
Conoce los tipos de dermatitis que afectan los pies, sus síntomas y tratamientos profesionales. Podología Los Ángeles, Chile.
La dermatitis es un término amplio que agrupa diversas afecciones inflamatorias de la piel. En los pies, estas condiciones son especialmente frecuentes debido a la exposición constante al calzado, la humedad, el contacto con el suelo y los agentes químicos presentes en materiales textiles y cosméticos. Sin embargo, muchos pacientes que acuden a nuestra consulta en Podología Los Ángeles no saben que lo que sufren tiene nombre, causa identificable y tratamiento específico.
Este artículo revisa los principales tipos de dermatitis que afectan los pies, cómo reconocerlos y qué opciones de tratamiento existen.
¿Qué es la dermatitis?
La dermatitis es una reacción inflamatoria de la piel que puede manifestarse con enrojecimiento, picor, descamación, vesículas, grietas o engrosamiento cutáneo. No es contagiosa (a diferencia de las infecciones fúngicas, con las que a menudo se confunde) y puede tener un origen alérgico, irritativo, autoinmune o constitucional.
Tipos de dermatitis en los pies
Dermatitis de contacto alérgica
Se produce cuando la piel entra en contacto con una sustancia a la que el sistema inmunitario ha desarrollado sensibilización. En los pies, los alérgenos más comunes son:
- Cromo: presente en cueros curtidos de calzado.
- Caucho y aceleradores del caucho: componentes de suelas, plantillas y tiras de sandalias.
- Adhesivos: utilizados en la fabricación de calzado.
- Tintes textiles: presentes en calcetines, especialmente los de colores oscuros.
- Níquel: en hebillas, adornos metálicos o elementos de cierre del calzado.
- Fragancias y conservantes: en cremas, desodorantes para pies y jabones.
La reacción se limita estrictamente a la zona de contacto con el alérgeno, apareciendo como enrojecimiento, vesículas, picor intenso y descamación que respetan las áreas no expuestas.
Dermatitis de contacto irritativa
A diferencia de la alérgica, no involucra una respuesta inmunitaria específica. Se produce por el daño directo de una sustancia sobre la piel. En los pies es frecuente por:
- Sudoración excesiva mantenida dentro del calzado.
- Fricción repetida por calzado inadecuado.
- Exposición a productos químicos como detergentes, desinfectantes o productos de limpieza de calzado.
- Maceración por humedad prolongada.
Dermatitis dishidrótica (eccema dishidrótico)
Es una de las formas más molestas de dermatitis en los pies. Se manifiesta con pequeñas vesículas profundas en las plantas y los bordes laterales de los pies que producen un picor intenso. Las vesículas pueden confluir formando ampollas mayores y, al romperse, dejan erosiones dolorosas que pueden infectarse secundariamente.
Las causas no están del todo claras, pero se relaciona con:
- Estrés emocional.
- Hiperhidrosis (sudoración excesiva).
- Alergia a metales, especialmente níquel.
- Infecciones fúngicas a distancia.
- Factores estacionales: suele empeorar en primavera y verano.
Dermatitis atópica
Más frecuente en niños, puede afectar los pies presentando piel seca, enrojecida y con picor crónico. Las zonas más afectadas suelen ser los tobillos, el dorso del pie y los pliegues de los dedos. Los pacientes atópicos tienen una barrera cutánea alterada que los hace más susceptibles a irritantes y alérgenos.
Dermatitis por estasis venosa
Aparece en el contexto de insuficiencia venosa crónica de las piernas. La mala circulación provoca acumulación de líquido y depósitos de hemosiderina en la piel de tobillos y pies, generando una dermatitis oscura, descamativa y pruriginosa que puede evolucionar a úlceras venosas si no se trata. Para profundizar en la relación entre circulación y pies, te recomendamos nuestro artículo sobre circulación en los pies: cómo mejorarla.
Psoriasis plantar
Aunque técnicamente no es una dermatitis, la psoriasis puede afectar las plantas de los pies con placas gruesas, secas, descamativas y con fisuras que se confunden fácilmente con eccema o micosis. Requiere un diagnóstico diferencial cuidadoso.
Diagnóstico diferencial: dermatitis vs. hongos
Una de las confusiones más frecuentes en la práctica clínica es entre la dermatitis del pie y las infecciones fúngicas como el pie de atleta. Algunos elementos que ayudan a diferenciarlas:
- Distribución: la micosis suele comenzar entre los dedos (especialmente entre el cuarto y quinto), mientras que la dermatitis de contacto sigue el patrón de exposición al alérgeno.
- Aspecto: la micosis produce maceración blanquecina y descamación, mientras que la dermatitis dishidrótica presenta vesículas profundas.
- Respuesta a antifúngicos: si un cuadro no mejora con tratamiento antifúngico, probablemente no sea una micosis.
- Bilateralidad: la dermatitis suele ser bilateral y simétrica; la micosis puede ser unilateral.
Un podólogo experimentado puede orientar el diagnóstico mediante la exploración clínica, y en caso de duda, derivar para pruebas complementarias como cultivo micológico o pruebas epicutáneas de alergia.
Tratamiento según el tipo de dermatitis
Medidas generales para todos los tipos
- Evitar rascarse, aunque el picor sea intenso, para no dañar la piel y prevenir infecciones.
- Usar jabones suaves sin perfume para la higiene de los pies.
- Secar los pies meticulosamente después del lavado.
- Aplicar emolientes varias veces al día para restaurar la barrera cutánea.
- Usar calcetines de algodón o fibras naturales, evitando los sintéticos que retienen humedad.
Dermatitis de contacto
- Identificar y eliminar el alérgeno o irritante: es el paso más importante. Si el causante es un componente del calzado, puede ser necesario cambiar a calzado de materiales hipoalergénicos o usar calcetines de barrera.
- Corticoides tópicos: prescritos por el médico, controlan la inflamación en fases agudas.
- Antihistamínicos orales: para aliviar el picor.
Eccema dishidrótico
- Compresas frías: alivian el picor y la inflamación en fases vesiculares.
- Corticoides tópicos de potencia media a alta: durante periodos cortos, bajo supervisión médica.
- Control de la hiperhidrosis: con antitranspirantes específicos o iontoforesis.
- Manejo del estrés: técnicas de relajación y, si es necesario, apoyo psicológico.
Dermatitis por estasis
- Medias de compresión: mejoran el retorno venoso y reducen el edema.
- Emolientes: mantienen la piel hidratada y flexible.
- Elevación de piernas: favorece el drenaje venoso.
- Tratamiento de la insuficiencia venosa de base.
Prevención
- Elige calzado fabricado con materiales de calidad y transpirables.
- Alterna varios pares de zapatos para que aireen entre usos.
- Revisa los componentes de cremas, desodorantes y productos que apliques en los pies.
- Si tienes antecedentes de dermatitis de contacto, consulta sobre cómo elegir calcetines para la salud de tus pies.
- Mantén una rutina de hidratación diaria.
- Consulta al podólogo ante cualquier lesión cutánea en los pies que persista más de dos semanas.
En Podología Los Ángeles realizamos una evaluación completa de la piel del pie para orientar el diagnóstico y derivar al dermatólogo cuando es necesario. No normalices el picor, la descamación ni las grietas en tus pies: tienen solución.